Israel abandonará la UNESCO, siguiendo a EEUU

Post thumbnailUNESCO Foto: Cancilleria del Ecuador Wikimedia CC BY-SA 2.0
El primer ministro, Biniamín Netanyahu, ordenó al representante israelí ante la UNESCO, Carmel Shama-Hacohen, que le notifique por escrito a la directora general de la organización, Audrey Azoulay, la salida de Israel de la institución.

Así, Israel se unirá a Estados Unidos, que en octubre se retiró de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en protesta por la “tendenciosidad antiisraelí” del organismo.

Shama-Hacohen enviará la carta de partida antes de fin de mes. De acuerdo con los estatutos de la organización, la partida entrará en vigencia el 31 de diciembre del año siguiente al año de presentación de la carta, lo que significa que tanto EE. UU. como Israel tienen podrán abandonar la organización a fin de 2018.

Azoulay asumió como directora general del organismo de la ONU el 15 de noviembre pasado. No obstante, la delegación israelí ante la UNESCO recomendó abandonar la organización.

Altos funcionarios del Ministerio de Exteriores aconsejaron inicialmente no renunciar; pero el Ministerio de Exteriores envió a un enviado especial, Zvi Tal, para las conversaciones en la UNESCO y Washington, que recomendó a los directivos del Ministerio que renunciaran pero dejando la puerta abierta para regresar en caso de que la organización plasme algunas de las reformas que tanto necesita.

La recomendación fue hecha por el director general del Ministerio de Exteriores, Yuval Rotem, que la presentó a Netanyahu, quien en última instancia la adoptó.

Shama-Hacohen felicitó a Netanyahu por la decisión, indicando que Israel no tiene cabida en la organización mientras siga siendo moralmente corrupta, y que nuestro deber es apoyar y sumarnos a Estados Unidos en su partida.

"La UNESCO, conducida por los países árabes y el resto de los sectores desesperanzados, frustrados y oprimidos del mundo, ha roto todos los récords de hipocresía, incitación y mentiras contra Israel y el pueblo judío, contaminando sus nobles valores con la politización y el terrorismo político que linda con el antisemitismo", afirmó.

"El Estado de Israel y el pueblo judío deberían ser los primeros en contribuir a la organización y los últimos en abandonarla, pero en el teatro del absurdo de la UNESCO; países que no tienen conexión con la ciencia, la educación y la cultura han llevado a la bancarrota a esta importante organización tanto profesional como presupuestariamente”.

"Así como todas las decisiones de la organización no tuvieron ningún impacto negativo en nuestra soberanía en nuestra capital de Jerusalén o en la conexión histórica del pueblo judío con la ciudad, en general, y con la parte antigua en particular; los ataques humillantes (de la organización) enrolaron a judíos de todo el mundo y a la importante judería estadounidense hasta la declaración histórica del presidente Trump”.

"Las decisiones (de la organización) contra Israel nunca dañarán la conexión y el compromiso del Estado de Israel y de cada judío con los valores de la educación, la cultura y la ciencia; por lo tanto, el gobierno israelí no cierra la puerta, sino que invita a la nueva conducción de la organización junto con los países (miembros) sensatos para que dejen de temer a la pandilla que se adueñó de la UNESCO”.

"Esta partida es también una muestra de gratitud a nuestro mejor y más grande aliado, Estados Unidos, y en particular a su jefe de Estado y a su excelente embajadora ante las Naciones Unidas, Nikki Haley”.

"Durante muchos años, Estados Unidos ha estado preocupado de que Israel no quede solo; mientras enfrenta a una aplastante mayoría y paga el precio (por ello). EE.UU. está abandonando a la UNESCO al final de cuentas por el Estado de Israel; y es nuestra obligación moral no dejar que lo haga solo".

La agencia educativa, cultural y científica de las Naciones Unidas ha aprobado varias resoluciones contra Israel. Además, extendió la membrecía al hipotético “Estado de Palestina” en 2011.

La decisión de Netanyahu de retirarse de la organización se produce tras la votación en la Asamblea General de la ONU, donde se aprobó por abrumadora mayoría una resolución no vinculante que declaró que el reconocimiento por parte de Washington de Jerusalén como capital de Israel es "nulo" y debe "rescindirse inmediatamente".