Un sensor en el inodoro puede detectar el cáncer de colon

La startup OutSense cree que la información valiosa que actualmente se va por las cañerías podrá salvar vidas.
Post thumbnailCada vez que se usa el retrete, el sistema OutSense verifica de forma automática las excreciones en busca de rastros de sangre. Foto cortesía de OutSense
El cáncer colorrectal crece de forma lenta y se puede curar cuando se detecta a tiempo. Sin embargo, casi 700.000 personas mueren en el mundo cada año a causa de la enfermedad y eso ocurre porque no es agradable proporcionar una muestra de heces y someterse a una colonoscopia.

Hoy, una solución inteligente llegó al mercado: se trata de un dispositivo de detección temprana que no requiere que hagas nada más que sentarte en el inodoro porque el sensor IoT (Internet de las cosas) de OutSense se engancha en el retrete y funciona de forma automática, no invasiva, discreta y sin la intervención activa del usuario.

Con el uso de sensores ópticos multiespectrales, un módulo de iluminación y un controlador autónomo con un receptor de WiFi, el sistema escanea los desechos sólidos en busca de incluso pequeños rastros de sangre, un posible signo de enfermedad que la prueba inmunológica fecal de laboratorio puede pasar por alto.

El sensor “sabe” quién está sentado en el inodoro en función del teléfono inteligente más cercano aunque también tiene otras formas de identificar al usuario (la empresa no puede revelarlas en este momento).

La interfaz de OutSense muestra los resultados de un análisis de heces en tiempo real. Foto cortesía


El análisis en tiempo real se realiza en la nube usando los algoritmos de visión por computadora e inteligencia artificial patentados de OutSense. La notificación de cualquier resultado anormal se envía inmediatamente al teléfono inteligente del usuario o cuidador, y no es necesario llevar una muestra al laboratorio ni esperar los resultados.

“Nuestra tecnología permite a los usuarios y pacientes escanear sus excreciones de forma automática y recibir de inmediato información procesable basada en la composición química y física subyacente. La solución ofrece nuevas formas de detección temprana de posibles males intestinales graves, como el cáncer colorrectal, y para mejorar la salud y la calidad de la atención”, afirmó Yfat Scialom, directora ejecutiva de OutSense.

Detección de deshidratación e infecciones urinarias

La tecnología de OutSense no solo detecta el cáncer colorrectal sino también deshidratación, infecciones del tracto urinario, estreñimiento y diarrea, todas las principales causas de deterioro y hospitalización de las personas de la tercera edad.

Por otra parte, la compañía planificó una prueba piloto en Japón en cooperación con una corporación local multimillonaria que se especializa en tecnologías de atención remota para ancianos.

“Además del impacto médico, esta solución también ofrece a las personas nuevas maneras de mejorar su bienestar, optimizar el cumplimiento de los medicamentos y monitorear las dietas y necesidades nutricionales personales”, explicó Ishay Attar, fundador de OutSense.

Más pruebas antes de poder entrar en EEUU

Fundada en 2016 por Attar, ingeniero biomédico israelí y emprendedor serial en tecnología médica, OutSense transitó sus primeros días en la incubadora Incentive operada por Peregrine Ventures en asociación con la Autoridad de Innovación de Israel.

Los estudios preclínicos y clínicos iniciales mostraron que OutSense tenía una precisión del 90 por ciento en la detección de rastros de sangre en las heces.

En estos días, OutSense completa su diseño final y amplia los ensayos en Israel y en el extranjero con miras a iniciar el proceso de aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA) y otros organismos reguladores.

“Buscamos socios estratégicos adicionales y planeamos otra ronda de recaudación de fondos el próximo año que permitirá a la empresa comenzar los esfuerzos de marketing”, le dijo Scialom a ISRAEL21c, y añadió que los usuarios pagarán una tarifa única de hardware “relativamente baja” más tarifas de suscripción.

Según la directiva, la lógica detrás de la tarifa de suscripción es que todo el análisis se realiza en un laboratorio en la nube. Los datos que se recopilan en la nube les  permitirán a OutSense entregar comentarios personalizados.

El clip funciona con baterías pero en el futuro podría integrarse en el asiento o el recipiente en la etapa de fabricación.

Base de datos de las heces

Por otra parte, OutSense tiene como objetivo crear lo que dice será “la primera y más grande base de datos de desechos humanos del mundo”.

“Esto es especialmente crucial en el cáncer colorrectal y otras afecciones que a menudo no son diagnosticadas”, señaló Scialom, que se sumó a la compañía en febrero,  procedente de la compañía de monitoreo de pacientes EarlySense.

La tecnología de OutSense podría usarse para detectar el inicio de una epidemia como la del COVID-19 así como para la atención personalizada, la biorretroalimentación, el ajuste fino de la dosis de medicamentos e incluso la nutrición adecuada para el control de peso.

El equipo de la empresa incluye expertos como Tali Treibitz, director del Laboratorio de Imágenes Marinas de la Universidad de Haifa; Yaara Kaap Barnea, doctora en biología y especialista en monitoreo biométrico; y el director Yoni Weiss, médico e inversionista de riesgo.

OutSense fue aceptada como miembro del programa Intel Ingenuity Partner Program, recibió una subvención de Horizon 2020 y ganó el segundo lugar en el Concurso Internacional de Innovación y Emprendimiento Móvil de China Heyuan de 2018.

Por otra parte, la startup recibió el primer premio de la Cámara de Comercio de Israel- California en 2017.

Fuente: ISRAEL21c