Trabajadores israelíes exigen la reapertura de tiendas con atención al público

Post thumbnailIsraelíes protestan contra el primer ministro Benjamín Netanyahu por su gestión de la pandemia en Tel Avivi Foto: REUTERS/Corinna Kern
Cientos de comerciantes y trabajadores autónomos se manifestaron hoy en Tel Aviv contra la lenta desescalada, que hasta ahora solo ha permitido la reapertura de comercios sin atención al público, y para exigir ayuda económica por las pérdidas sufridas por el confinamiento.

Las protestas contra el Gobierno israelí y específicamente contra el primer ministro, Benjamín Netanyahu, por su gestión de la pandemia, sumaron hoy a otro colectivo, los trabajadores autónomos y comerciantes.

Aunque sus objeciones, a diferencia de las miles de personas que se reúnen sábado a sábado desde hace meses para pedir la renuncia del mandatario, no tengan una base ideológica sino más bien práctica, sus consignas también cuestionan la politización de la crisis del coronavirus.

"Los comercios están colapsando, los negocios cerrando y la gente está entrando en bancarrota. No hay futuro y no hay esperanza", denunciaron los manifestantes, reunidos en la famosa plaza Rabin, en el centro de Tel Aviv.

Allí se agruparon decenas de colectivos de trabajadores, incluidos del turismo, de la industria gastronómica, moda y dueños de bares y restaurantes.

Según el portal Ynet, los organizadores de la protesta denunciaron al Ejecutivo por su desinterés por el bienestar de la población y cuestionaron la falta de planificación, responsabilidad y seriedad en la gestión de la pandemia.

Hasta el momento solo se ha implementado la primera fase de la desescalada que, tras el fracaso de la primera, demasiado rápida y para muchos desencadenante de la segunda ola, el Gobierno planea llevar a cabo de forma lenta y cautelosa.

Se prevé que el Gabinete de Coronavirus tome una decisión el domingo respecto a la vuelta a clase de los primeros cursos de primaria, tras la reapertura de guarderías (jardines de infantes) esta semana, y se espera también que se aborde la cuestión de las tiendas que reciben al público. EFE