TI sitúa a Israel entre los países que mejor actúan contra el soborno en las operaciones internacionales

Post thumbnail Contenedores en el puerto de Haifa Foto archivo: REUTERS/Ronen Zvulun
China, Canadá, México, Países Bajos y la India comparten ser líderes mundiales del comercio pero también son de los países que peor nota merecen en relación con los esfuerzos por erradicar el soborno en operaciones internacionales, según un informe revelado este martes.

De un total de 47 países analizados por la organización no gubernamental Transparencia Internacional (TI), 35 "prácticamente no aplicaron sus leyes contra el soborno extranjero", es decir, las normas para impedir que esa práctica prospere.

"La necesidad de una aplicación (de las normas) es tan urgente hoy como cuando se adoptó el convenio anti-soborno de la OCDE en 1997", urgió TI, que apeló a un sistema reforzado para combatir esas prácticas.

Desde 2018, según los resultados del informe publicado por TI, han disminuido los esfuerzos por hacer aplicar esas normas, de manera que ha caído en un tercio la parte de las exportaciones globales de países que sí hacen cumplir las disposiciones contra el soborno en el ámbito del comercio exterior.

CHINA, JAPÓN, CANADÁ Y MÉXICO SACAN PEOR NOTA

Según el informe de TI, los mayores exportadores mundiales con las peores notas en ese sentido son China, Japón, Países Bajos, Corea del Sur, Canadá, la India y México.

"El dinero perdido por el soborno extranjero echa a perder millones de dólares que podrían destinarse a servicios que salvan vida, como la asistencia sanitaria", declaró al respecto la presidenta de TI, la argentina Delia Ferreira Rubio.

"Demasiados gobiernos prefieren cerrar los ojos cuando sus compañías utilizan el soborno para ganar contratos en mercados exteriores. Los países del G20 y otras grandes economías tienen una responsabilidad para aplicar las normas", agregó Ferreira en un comunicado.

TI indica que China, el mayor exportador mundial, no abrió ninguna investigación por ese tipo de prácticas entre 2016 y 2019, a pesar de que compañías chinas aparecen involucradas en escándalos múltiples e investigaciones llevadas a cabo por otros países.

Dos grandes exportadores no pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) - Hong Kong y la India - tampoco iniciaron ningún tipo de investigación por ese concepto en ese período.

Singapur solo abrió una investigación entre esos años y cerró un caso con la aplicación de sanciones, recuerda TI.

ESTADOS UNIDOS, EL REINO UNIDO, SUIZA E ISRAEL, LOS MEJORES

En la clasificación destacan los ejemplos de Estados Unidos, el Reino Unido, Suiza e Israel como los únicos países que aplicaron de manera activa las regulaciones destinadas a erradicar la práctica de sobornos.

Desde 2018, según los datos de la organización con sede en Berlín, cuatro países, que presentan el 12,4 % de las exportaciones globales, experimentaron un retroceso en la aplicación de esas normas, mientras que seis, con una cuota del 6,8 %, mejoraron.

Alemania, el tercer mayor exportador mundial (con un 7, 6 % del total) inició menos investigaciones y cerró menos casos contra el soborno internacional; en cuando a Italia, en el puesto número 10 mundial, retrocedió puestos en esa clasificación, lo mismo que Noruega.

Francia, con el 3,5 % de cuota mundial, y España, con un 2 %, mejoraron en ese aspecto, precisó TI.

"A pesar de los grandes casos de corrupción que afectan a compañías como Airbus, Odebrecht y muchas otras, nuestra investigación muestra que muchos países apenas investigan el soborno internacional", declaró por su parte Gillian Dell, asesora de TI y una de los autores del informe.

"Desgraciadamente, es demasiado corriente que empresas de países ricos exporten la corrupción a los países pobres, socavando así las instituciones y el desarrollo. Y ningún país es inmune", agregó.

ACABAR CON EL SECRETISMO

TI hace una serie de recomendaciones para mejorar el panorama en relación con esa práctica, entre las que destaca un llamamiento para acabar con  el secretismo en relación con la propiedad de empresas que actúan como una barrera para investigar casos de soborno.

También aboga por hacer públicos los casos existentes para mostrar cómo se gestionan por cada país y terminar con la práctica de considerar que el soborno extranjero es un crimen que no causa víctimas, además de hacer que la compensación a quienes lo padecen forme parte del proceso de aplicación de las normas internacionales.

Transparencia Internacional apoya que se refuercen los sistemas legales y de aplicación de la ley para gestionar de manera adecuada casos internacionales de corrupción y por último pide que se haga responsable a empresas matrices de las acciones de sus filiales para prevenir las prácticas de soborno y de blanqueo de dinero. EFE