Sangre, sudor y lágrimas

Post thumbnailDisturbios en Jerusalén - Foto: Policía de Israel
Hace unos días leí un artículo en el periódico Excelsior de la ciudad de México con el título de “Sangre, Sudor y Lágrimas”, la realidad es que; el contenido no es interesante para los lectores de Aurora, pero el título si me llamó la atención.

La realidad es que en este país estos tres términos siempre han estado a la orden del día, hace poco festejamos el 73 aniversario de la Independencia, en todo este tiempo es difícil encontrar periodo en nuestras vidas que no estén relacionados con alguna de estas tres expresiones.

¡En Israel siempre puede encontrarse actos de vandalismo en los que hay “Sudor! “en los mismos encontramos “Lágrimas” hasta algunos llegan a “Sangre”, bueno no siempre es vandalismo llamémoslo protesta con “Sangre, Sudor y Lágrimas”

Antes de empezar con recuerdo de hechos modernos, recordemos a los primeros jalutzim que se instalaron para trabajar la tierra, allí empiezan el sudor, las lágrimas por desesperación, sangre y lágrimas por las caídas en las batallas de la Independencia.

Veamos algunos sucesos que en ocasiones nos parecen parte de nuestra vida, que en ocasiones pueden llevar al hospital donde se encuentra ahora el ex soldado Izik Saidan que se incendió, ya él había  pasado por lágrimas y suplicios durante años que le trajo un sudor frio a su cuerpo que le ocasionó llegar a ese punto, y que su familia le pueda decir venciste al sistema, tus actos vencieron al sistema.  Si vamos más adelante se puede llegar a juicio a quienes le causaron llegar a la situación de lágrimas, sangre y sudor para llegar a su cometido.

En días pasados la “sangre” estaba encendida en Jerusalén, las juventudes salieron a la calle a hacer daño a diestra y siniestra, sin fijarse a quien, tanto jóvenes árabes como judíos están encendidos, la pregunta realmente es: ¿Quién a encendió a las juventudes? ¿Quiénes les hicieron actuar de esta forma?, pero la realidad es que después de las lágrimas de los padres al ver a sus hijos golpeados entre sí y por la autoridad, montadas a caballo como si fuesen detrás de criminales. Por un lado, no debemos de olvidarnos que en algún tiempo fuimos jóvenes y también tuvimos ideales y creíamos que los otros estaban equivocados nosotros éramos los buenos en ocasiones también se llegaba a “sangre y lágrimas”.

Los que vivimos en Tel Aviv no sentimos la raqueta que han sentido los que viven en la franja de Gaza, allí si realmente las noches se convierten en “Sudor y lágrimas”, que bueno que no ha habido sangre, pero siempre hay muchas resacas, traumas que pueden quedar.

En la actualidad es difícil de escribir sin mencionar el Coronavirus, que por más de un año nos ha dado mucho sudor y demasiadas lágrimas y más que todo dudas, las dudas no nos las podemos quitar de la cabeza: ¿Es suficiente con las vacunas?, ¿necesitamos otra?, ¿nos dieron la buena no se equivocaron?, por mucho tiempo en nuestras cabezas estarán estas preguntas.

La Corona y los beneficios recibidos por los trabajadores, que llega al punto de decir “no me place trabajar”, ya que reciben un sueldo.

Sangre sudor y lágrimas, todos los partidos están ahora en este trayecto de “sangre sudor y lágrimas”, pero dice un dicho mexicano:  “Quítales el dinero a los partidos políticos, a ver si así se arreglan y empiezan a servir a la nación”