Renuncia ministro ultraortodoxo israelí por el inminente confinamiento en las festividades

Post thumbnailYaakov Litzman Foto: Knéset
Las diferencias sobre un confinamiento para frenar la COVID-19 en Israel -pendiente de ser aprobada por el Gobierno- causaron hoy la dimisión del ministro de Construcción y Vivienda, Yakov Litzman, del partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá.

Litzman, uno de los principales aliados de Benjamín Netanyahu en su coalición, renunció tras advertir al primer ministro de que no seguiría en su cargo si se decreta un cierre total a partir del viernes 18, cuando comienza Rosh Hashaná (año nuevo judío).

Horas antes, este líder ultraortodoxo -polémico por su gestión inicial de la pandemia cuando era titular de Salud- pidió que el Ejecutivo permitiera celebrar con amplia asistencia las ceremonias de las próximas festividades (Rosh Hashaná, Yom Kipur), fechas muy importantes para el judaísmo, según la radio del Ejército.

El confinamiento "impedirá rezar a las sinagogas a cientos de miles de judíos de todos los sectores", denunció Litzman en su comunicado de renuncia.

Según el diario Haaretz, actuó de manera independiente al resto de su partido y no coordinó su dimisión con sus compañeros de filas, por lo que está por ver si esto tendrá implicaciones en la estabilidad del Gobierno que lidera Netanyahu.

El Gabinete de Ministros se reunió esta mañana para decidir si decretar un confinamiento de dos semanas en el país que ayude a contener la imparable segunda ola de COVID-19, tras una semana de nuevos récords de contagios diarios durante varios días seguidos.

Tras aprobarse el pasado jueves en el Gabinete de coronavirus, los ministros tienen que ratificar el confinamiento, que entraría en vigor este próximo viernes a primera hora de la mañana.

Forma parte de un plan con tres fases, con una primera etapa de al menos dos semanas de duras restricciones: se limitaría el movimiento a 500 metros del domicilio, escuelas y negocios cerrarían -excepto comercios esenciales-, se establecerían limitaciones en puestos de trabajo y se volvería al empleo virtual en la medida de lo posible.

Según los reportes, otros ministros se oponen a estas drásticas medidas por los efectos que tendrá en la ya debilitada economía israelí, con una desocupación (paro) del 21% en comparación al 3,3% de febrero.

El Ministerio de Finanzas calcula que podría suponer pérdidas económicas de unos 5.000 millones de euros.

Todo ello se produce a pocas horas de que Netanyahu viaje a Washington para rubricar este martes el Acuerdo de Abraham, que formalizará los vínculos entre Israel y Emiratos Árabes Unidos.

También firmará una declaración conjunta con Bahréin, en otro paso para su normalización de lazos con Israel, anunciada por EE.UU. este pasado viernes. EFE y Aurora