ONG de derecha cuelga banderas palestinas en Cisjordania: “estado terrorista a la vuelta de la esquina”

En lo que consideraron “una campaña secreta” llevada a cabo durante la noche de sábado a domingo, integrantes del grupo Regavim colgaron decenas de banderas palestinas en autopistas por toda Cisjordania
Post thumbnailBanderas palestinas en una autopista de Cisjordania. / Foto: Facebook Regavim

La ONG derechista “Regavim” sorprendió e indignó a los residentes israelíes en los asentamientos de Cisjordania. En lo que consideraron “una campaña secreta” llevada a cabo durante la noche de sábado a domingo, integrantes del grupo colgaron decenas de banderas palestinas en autopistas por todo el territorio, generando un alud de protestas de judíos a la policía.


Según anunció Regavim en un comunicado en redes sociales, el objetivo de la polémica campaña era alertar a los israelíes de que “un estado terrorista está a la vuelta de la esquina”. La ONG, que se dedica a monitorear la construcción palestina en Cisjordania, pretendía “alertar e ilustrar de lo que ocurrirá si la construcción árabe ilegal se permite, lo que supondrá de facto el establecimiento de un estado palestino, como se definió en el plan Fayyad de 2009”, haciendo referencia a la propuesta del entonces primer ministro de la ANP Salam Fayyad.


“Entendemos las duras reacciones de los residentes de Judea y Samaria (denominación bíblica de la región), que vieron las banderas esta mañana, pero también entendemos que un estado terrorista se está levantando”, afirmó el director del grupo, Meir Deutsch.


Según Deutchs, las decenas de banderas colgadas en la madrugada “no cambiarán el futuro de las estructuras levantadas en la última década, ni de los miles de dunams que la ANP ha anexionado con la ayuda de países europeos, que determinarán el futuro de la Area C”.


Según los Acuerdos de paz de Oslo, Cisjordania quedó dividida en tres áreas: la A, donde se concentran grandes áreas urbanas, que quedó bajo control civil y de seguridad por parte de la ANP; la B, donde el control civil quedó en manos palestinas pero la seguridad en manos de las FDI; y la C (60% de Cisjordania), bajo control exclusivo israelí, y donde se concentran la mayoría de asentamientos judíos.


El ministro de transporte, Bezalel Smotrich –que fue cofundador de Regavim en 2006-, condenó en primera instancia la presencia del las banderas en las carreteras, transitadas por palestinos e israelíes. “Los que permiten a los árabes de Judea y Samaria tomar el control del Área C con construcciones ilegales, no deben sorprenderse cuando éstos creen que las rutas también les pertenecen”, tuiteó a primera hora, sin conocer todavía la autoría de la ONG tras la acción.


Al percatarse de la huella de Regavim, calificó la acción como “importante, incluso crítica. Ha llegado el momento de levantarse y prevenir que los árabes tomen nuestra tierra”, dijo el representante de la Union de Partidos de Derecha. Y añadió: “las banderas no son un peligro, pero si las miles de casas que construyen los árabes. La responsabilidad recae sobre los hombros de un solo hombre: Netanyahu”.