OCDE alerta de la lenta recuperación y el duro daño a la economía israelí

Post thumbnailMarina de Eilat Foto: PublicDomainPictures Pixabay
La economía de Israel "se enfrenta a un profundo impacto" por la crisis generada por el COVID-19: sufrió una fuerte recesión, una contracción de la producción y un alto desempleo (paro) que harán que el país cierre el año con números rojos, incertidumbre y perspectivas de una recuperación "lenta", pronosticó hoy la OCDE.

En su informe anual sobre la situación económica del país, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé que Israel acabe el año con una caída del producto bruto interno (PBI) del 6 %, una tasa de desempleo (paro) del 6,1% (casi el doble que en febrero) y una balanza fiscal negativa del 13,8 %. Todo ello podría agravarse por el segundo cierre nacional impuesto el pasado viernes y que el gobierno valora endurecer, lo que frenaría aún más el crecimiento.

UNA RECUPERACIÓN GRADUAL

El coronavirus "tuvo profundos efectos" sobre la actividad económica de Israel, y se espera que recupere parte de su potencial lenta y gradualmente en 2021, cuando la OCDE pronostica que el PBI crecerá en torno al 2,9 %, un dato que podría cambiar, dada "la alta incertidumbre" del contexto actual.

La pandemia "golpeó" la economía israelí cuando esta funcionaba a buen ritmo , con un desempleo (paro) en mínimos históricos (3,3 % en febrero), contrajo la producción, redujo el consumo y causó "conmoción" en el mercado laboral: más de un millón de personas se quedaron temporalmente sin trabajo en abril debido al primer cierre, algo que se pudo revertir en cierta medida con una rápida reapertura.

Pero la segunda ola de contagios desde fines de mayo -culminada con un nuevo confinamiento de por lo menos tres semanas- vuelve a causar inestabilidad.

"La crisis amenaza con agravar los desafíos subyacentes" propios de Israel: podría recrudecerse la alta pobreza, las "grandes diferencias de ingresos" entre su población y "una amplia disparidad de productividad" entre su dinámica industria de alta tecnología y sectores económicos "protegidos" y "regazados", alerta la OCDE.

NECESIDAD DE MANTENER AYUDAS

La organización celebra que el Gobierno y el Banco Central aportaran desde un inicio ayudas y subsidios para ciudadanos y empresas afectadas, pero advierte de que "la gravedad del impacto", una nueva subida del desempleo "y una posible restructuración de la economía" requerirán más "políticas gubernamentales" para formar a trabajadores y apoyarles en la búsqueda de trabajo, algo "crucial".

Una reforma fiscal podría ayudar a "generar un crecimiento más inclusivo", dice la OCDE, que recomienda "mantener el apoyo fiscal" a personas y empresas vulnerables y plantea que el Gobierno aporte un "gasto social" y en infraestructuras "adicional" para abordar "las grandes desigualdades socioeconómicas, impulsar la productividad y apoyar la recuperación de la demanda agregada".

También sugiere "continuar proporcionando apoyo temporal de liquidez" a las empresas "para evitar quiebras generalizadas", y elogia que el sistema bancario israelí afrontó la crisis desde una posición "robusta", con un impacto limitado en su oferta de crédito.

Sin embargo, esto podría cambiar si se retira el respaldo a la liquidez y aumenta la quiebra de compañías, por lo que aconseja "crear un sistema de seguro de depósitos y un marco de resolución bancaria para mejorar aún más la estabilidad financiera". EFE