No videntes: un programa israelí enseña a comprenderlos

Post thumbnailNiños en un taller de “Roim Ajeret” intentan verter agua con los ojos vendados. Foto cortesía de Ofek Leieladenu
Adultos jóvenes ciegos legales guían a los participantes a caminar con un bastón blanco, leer braille y realizar tareas con los ojos vendados.

Niños en un taller de “Roim Ajeret” intentan verter agua con los ojos vendados. Foto cortesía de Ofek Leieladenu

“Hola, mi nombre es Guy y soy ciego legal. Estoy aquí hoy para facilitarles este taller sobre discapacidad visual y antes de contarles mi historia les daré una venda para que se la coloquen ante sus ojos. Por favor, déjensela puesta mientras les cuento quién soy”.

Así es como Guy Maman comienza a impartir talleres interactivos en escuelas y espacios de trabajo de Israel través del programa “Roim Ajeret” (“Roim Ajeret”, en hebreo).

Una persona no vidente y otra que sí puede ver invitan a los participantes a que prueben caminar con un bastón blanco, leer braille o letras pequeñas, usar un teléfono inteligente, ubicarse entre sí o verter agua de una taza a otra, y todo esto con los ojos vendados o anteojos especiales para simular grados y formas de discapacidad visual.

Guy Maman dirige un taller de “Roim Ajeret” en una escuela. Foto cortesía de Ofek Leieladenu


Roim Ajeret fue creado en 2007 por “ex alumnos” de  Ofek Leieladenu (Un horizonte para nuestros chicos, en hebreo), la Asociación Nacional de Israel de Padres de Niños con Discapacidades Visuales fundada en 1997 como un ente de defensa, derechos e información cuyos programas permiten a los niños y jóvenes alcanzar su máximo potencial.

Estos adultos jóvenes de entre 20 y 30 años brindan a los que sí ven una muestra de sus desafíos y triunfos cotidianos.

Los participantes del taller de “Roim Ajeret” intentan “sentir” un libro escrito en braille. Foto cortesía de Ofek Leieladenu


“En Ofek Leieladenu creemos en el poder de los niños. Desde una edad temprana les damos herramientas y conocimientos emocionales y físicos para dotarlos de confianza en sí mismos y apoyo“, contó Yael Weisz-Rind, directora ejecutiva de Ofek Leieladenu. Y añadió: “Cuando son pequeños, los padres los representan pero cuando los niños crecen quieren ser ellos mismos y cambiar mentes y corazones sobre cómo las personas perciben a aquellos con discapacidad visual o ceguera”.



Weisz-Rind cree que “Roim Ajeret” es un programa único. Y llega a esta conclusión tras largas conversaciones en reuniones del Consejo Internacional para la Educación de Personas con Discapacidad Visual (ICEVI).

El 10 de junio pasado, la especialista fue invitada a presentar un documento sobre “Roim Ajeret” en una conferencia conjunta del ICEVI y la Unión Mundial de Ciegos. Debido a la pandemia, el evento fue pospuesto para 2021.

“Esperamos poder inspirar a las organizaciones de otros países a adoptar nuestro modelo. Ya hemos tenido conversaciones informales con otras organizaciones al respecto”, le dijo Weisz-Rind a ISRAEL21c.

De niño acosado a músico consumado

Voluntario activo en “Roim Ajeret”, Guy Maman es cantante y tecladista de Shalva Band, un grupo de talentosos músicos con discapacidades.

La banda emocionó a corazones en todo el mundo antes del Festival de la Canción de Eurovisión 2019 que tuvo lugar en Tel Aviv.

Durante su infancia, Maman fue intimidado por su discapacidad visual pero cuando llegó la adolescencia, su familia se involucró con Ofek Leieladenu y la vida del jovencito comenzó a cambiar para mejor.

Con el sueño de ser músico, Maman tomó el examen de ingreso a la Academia de Música y Danza de Jerusalén. A pesar de fallar, no se rindió.

“Una de nuestras graduadas, la cantante y pianista Nili Seidel, tiene una maestría en música y es totalmente ciega. Ella fue quien preparó a Guy para que volviera a rendir el examen de ingreso y gracias a eso aprobó. Hoy, el joven es muy activo en nuestro programa Musical Dreams”, narró la especialista .

Entre los voluntarios de “Roim Ajeret” también hay estudiantes universitarios, una trabajadora social, una traductora y abogada en formación y más. Bajo la guía de Ofek Leieladenu, los voluntarios practican presentando su taller con humor y alegría.

Los niños de un taller de “Roim Ajeret” experimentan diferentes tipos de discapacidad visual. Foto cortesía de Ofek Leieladenu


Weisz-Rind explicó que el motivo de “Roim Ajeret” era llegar a la sociedad en general, pero que en ese proceso se dieron cuenta de que necesitaban más capacitación y mejores habilidades. “Esto nos llevó a invertir recursos en desarrollar con el grupo un programa de capacitación que incluye la redacción de CV, oratoria, lenguaje corporal y apariencia, cómo planificar y moderar talleres, comercializar y dar a conocer el programa en las redes sociales y mucho más. Todas esas habilidades les ayudan a los miembros en su lugar de trabajo”, desarrolló.

Cada nuevo miembro recibe capacitación y orientación durante los primeros meses junto a la evaluación y el apoyo permanentes de sus pares.

Desde 2007, dijo Weisz-Rind, “Roim Ajeret” ayudo a modificar las vidas de unos 10.000 israelíes. Es que el equipo adapta cada taller a cada audiencia específica: niños, maestros, empleados corporativos, miembros de movimientos juveniles, soldados, estudiantes de medicina e incluso presos.

Adolescentes en un centro comunitario experimentan un taller de “Roim Ajeret”. Foto cortesía de Ofek Leieladenu


“Todos los años animamos a los padres de niños de Ofek Leieladenu a organizar talleres en la escuela de sus hijos. Y descubrimos que toda la actitud de la escuela cambia para bien porque el programa genera inmensas mejoras incluso en las relaciones sociales”, describió la directora ejecutiva de la organización.

El padre de un ciego legal de nueve años dijo que el taller tuvo un impacto asombroso en la escuela de su hijo. “Me dijo que por primera vez siente que los demás niños lo entienden y los maestros se esfuerzan por incluirlo en las actividades”, narró Wisz-Rind.

Por su parte, un niño de 10 años comentó: “El taller fue agradable e interesante y pudimos hacer muchas preguntas. No fue nada incómodo y hoy, si veo a una persona ciega jamás me burlaré de él porque ahora comprendo realmente lo que es ser no vidente”.

A su turno, una maestra comentó después de uno de los taller de “Roim Ajeret”: “Las historias personales y la forma en que los facilitadores presentaron el tema me hicieron darme cuenta de que la discapacidad visual es una parte integral de la vida que no inhabilita la posibilidad de convertirse en adultos funcionales y mucho más”.

Muchas veces, tras los talleres corporativos Ofek Leieladenu les pide a los anfitriones que ayuden a hacer que su espacio y cultura sean más accesibles para los empleados con discapacidades visuales.

Esas solicitudes son manejadas por consultores en Migdal Or (faro, en hebreo), un centro multiservicio dedicado a promover a las personas con ceguera o discapacidad visual a un funcionamiento independiente y a la inclusión en los sitios de trabajo.

“El modelo único de ‘Roim Ajeret’ comenzó como una iniciativa modesta con un grupo de jóvenes con discapacidad visual que quería hacer una contribución a la asociación que los apoyó en años anteriores mientras se acercaban a la sociedad en general. En el proceso se convirtieron en embajadores proactivos de su comunidad y activistas sociales que cambian mentes y corazones. Se sienten empoderados, seguros de sí mismos y con un sentido de orgullo”, contó Weisz-Rind.».

La organización sin fines de lucro Ofek Leieladenu depende de las donaciones para sus programas que apoyan a 4.000 niños judíos, musulmanes y cristianos y sus familias.

Para donar, clic aquí.​

Fuente: ISRAEL21c