Netanyahu reconoce que Israel abrió la economía demasiado rápido

Post thumbnailBenjamín Netanyahu Foto: Kobi Gideon GPO
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha reconocido que el país, que superó con pocos afectados la primera oleada del coronavirus, abrió la economía "demasiado rápido", lo que le ha llevado a sufrir un segundo rebrote con más contagios diarios.

El jefe del gobierno, que se enfrenta a críticas por una mala gestión de la desescalada y a protestas por la crisis económica, anunció anoche medidas de alivio para los autónomos y ciudadanos más afectados, y admitió públicamente que las restricciones y aislamiento se habían abandonado demasiado pronto.

La gestión del coronavirus, dijo, requiere decisiones importantes diarias, que exigen "encontrar el equilibrio entre garantizar la vida y la salud y abrir la economía y devolverle estabilidad". "Simplificando: se toman decisiones en base a prueba-y-error. Pruebas algo, te equivocas, y lo arreglas. Así es como todos los gobiernos y líderes con los que hablo operan", explicó.

"En la primera oleada del coronavirus tuvimos un éxito increíble. Cerramos los cielos y las fronteras muy pronto. Pusimos a la gente en cuarentena. Usamos herramientas digitales e impusimos cierres. Como resultado, bajamos los datos de morbilidad a un puñado de casos al día", lo que llevó a un número de muertes muy bajo: 350 en vez de los miles que han alcanzado otros países con similares poblaciones (9 millones).

Netanyahu admite que las restricciones "supusieron un precio muy alto para la economía", por lo que, buscando la recuperación, empezaron a abrir la actividad: "Primero volvimos al trabajo, luego reabrimos las tiendas, los centros comerciales, las escuelas y los restaurantes. Por último, lugares de celebración, clubes, bares y otros lugares con concentraciones y contacto cercano".

"En retrospectiva, como parte del prueba-y-error, es posible decir que esta última etapa se hizo demasiado pronto", admitió, no sin recordar que muchos sectores habían presionado para reabrir la actividad económica.

El pasado día 6 el Gobierno ordenó de nuevo el cierre de bares, piscinas, gimnasios y centros de eventos, impuso aforos en el transporte público y esta semana ha ordenado el cierre de barrios en varias zonas del país, incluido el oeste de Jerusalén, para evitar los contagios.

En los últimos días, los contagios rondan o superan el millar (mil), mientras que en el peor pico de la primera oleada, en marzo y abril, no se superaron los 740 contagios al día, que se redujeron a pocas decenas de positivos diarios durante todo mayo.

Netanyahu criticó la celebración de lo que denominó "bodas pirata" en villas y casas privadas y afirmó: "Hemos prohibido las bodas para no tener funerales".

Volvió a pedir a los ciudadanos que cumplan con las indicaciones y avisó que, aunque se cumplan, en el futuro inmediato la curva de afectados subirá, por las infecciones que ya se han producido.

"Estamos haciendo todo para evitar un cierre total", dijo, pero recordó que cumplir con las indicaciones "es una condición necesaria para el éxito". EFE