Merritt Moore: bailando con un robot

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El “Baryshnibot” de “Universal Robot”

Cuando el mundo de la cultura se cerró en el mes de marzo 2020, muchos bailarines colgaron sus zapatos de baile. Pero Merritt Moore, no lo hizo así y se dedicó a algo mucho más interesante. Merritt es doctora en física cuántica y bailarina que bailó con el Norwegian National Ballet, el Ballet de Boston y el English National Ballet entre otros, pero también tiene un doctorado en física cuántica de la Universidad de Oxford. Su solución a la exigida distancia social fue simple pero genial: el uso de robots (robots colaborativos) como compañeros de baile, una especie de experimento artístico - tecnológico.

Merritt Moore


La idea surgió después de que completó un curso de 6 semanas en Harvard ArtLab que trataba sobre el uso de robots en la danza moderna. Cuenta que no se imaginaba que unos días después se encontraría en una situación de reclusión, donde su único socio potencial sería un robot. La doctora en física y bailarina se puso en contacto con el fabricante de los robots colaborativos “Universal Robots”, y el envío del robot, apodado “Baryshnibot” (llamado así por el famoso bailarín Baryshnikov) llegó directamente a su apartamento situado en Londres. Desde entonces y durante toda la epidemia, la Dra. Merritt y su robot se han convertido en un éxito en Instagram y Tick Tock, habiendo superado ya los 15 millones de visitas. Tuvo tanto éxito que los dos fueron invitados a una exposición de dos meses en la Kopel Gallery de Londres.

Merritt declara: “Puede que mi pareja no se vea impresionante, pero tiene mucho potencial como bailarín”, y explica que la programación de “Baryshnibot” para días normales hace que él y sus amigos, realicen en su mayoría trabajos monótonos y aburridos en las líneas de producción (ahorrando mucho dolor de espalda a muchos trabajadores humanos), dice que era como jugar un rompecabezas complejo. “El desafío era cómo conseguir que se moviera como alguien con cabeza, brazos, piernas  y cuerpo”.

Agrega que la primera programación, un baile de “tic-tac-toe” de 25 segundos le tomó 5 horas de trabajo, pero a medida que avanzaba, los tiempos se fueron acortando cada vez más y hoy los bailes ya se realizan con la coreografía más avanzada. Cuál es la mayor ventaja de “Baryshnibot”, en su opinión: “nunca sale a tomar café o se queja de las muchas horas de entrenamiento”, dice, asegurando que este capítulo de su vida es solo una parte del cometido de romper las barreras entre el arte y la ciencia que planea seguir.



Acerca de “Universal Robots”: se fundó en 2005 con el deseo de hacer que la tecnología de los robots sea accesible para todos, mediante el desarrollo de pequeños robots industriales con los que es seguro trabajar, con precios flexibles y fáciles de usar. Desde que ingresó al mercado el primer robot colaborativo en 2008, la compañía ha estado vendiendo robots en todo el mundo. La empresa, que forma parte de Teradyne Corporation, está ubicada en Dinamarca y opera en una variedad de países, incluido Israel.

Para más información: www.universal-robots.com