Marruecos normaliza las relaciones con Israel con la vista puesta en las oportunidades económicas

Post thumbnailMeir Ben Shabbat, sentado al lado de Jared Kushner, habla con el rey Mohamed VI en dialecto marroquí Foto: GPO Amos Ben Gershom vía Flickr
Las relaciones entre Marruecos e Israel, reanudadas este martes después de 20 años de ruptura oficial, suponen para Rabat la apertura de una serie de oportunidades económicas, a las que podrá contribuir el peso de casi un millón de israelíes de origen marroquí.

No hay que olvidar que Israel, un país con 9,1 millones de habitantes, tiene un PIB de 393.000 millones de dólares (cifras de 2019), mientras que el de Marruecos no supera los 118.000 millones aunque su población es cuatro veces más grande.

El marco político de estos nuevos lazos fue definido por el Gabinete Real marroquí, que el pasado 10 de este mes expresó que Marruecos había decidido "desarrollar relaciones renovadas (con Israel) en economía y tecnología", además de destacar que habrá conexiones con nuevas líneas aéreas para "los judíos de origen marroquí y el resto de los turistas israelíes".

Esas dos líneas que van a definir las relaciones entre Israel y Marruecos fueron destacadas ayer durante la visita a Rabat de una delegación israelo-estadounidense presidida por Jared Kushner, el asesor del presidente saliente de EE.UU, Donald Trump, y el consejero de seguridad nacional israelí, Meir Ben Shabbat.

PERSPECTIVAS ECONÓMICAS

Durante esa primera visita oficial de una delegación israelí a Rabat desde la suspensión de las relaciones diplomáticas en 2000, las dos partes firmaron cuatro acuerdos bilaterales, tres de ellos de naturaleza económica en materias de aviación civil, gestión de agua y de inversiones y asistencia aduanera.

"Hay sectores en los que vamos a avanzar, como por ejemplo, en las tecnologías. Se trata de un campo muy relevante para la economía marroquí", dijo en Rabat el portavoz del ministerio israelí de Asuntos Exteriores, Lior Haiat (Israel es uno de los países del mundo que mas invierte en investigación, desarrollo e innovación).

Agregó que a Israel le interesa invertir en el creciente sector industrial marroquí, que contribuyó en 2018 con un 25,9 % del PIB del país y emplea a más del 21,8 % de la población activa, y el estado marroquí pretende aumentar estos porcentajes con su "Plan de Aceleración Industrial" (2014-2020), renovado por cinco años más.

Aunque las relaciones oficiales entre los dos países estuvieron congeladas desde 2000, algunas empresas israelíes siguen invirtiendo en Marruecos, y el valor del comercio entre los dos países ascendió a 149 millones de dólares entre 2014 y 2017, según la Oficina israelí Central de Estadísticas (CBS).

El ejemplo de una inversión israelí exitosa es la compañía en riego por goteo "Netafim", que se ha implantado desde 2017 en Marruecos y ha invertido 2,9 millones de dólares en el país magrebí, donde opera en la mayoría de sus regiones agrícolas.

El turismo se presenta como otro de los sectores más prometedores, y la ministra marroquí de Turismo, Nadia Fettah Alaui, aseguró la semana pasada en declaraciones a la prensa israelí que el número de israelíes que visitan Marruecos podría pasar de 50.000 a 200.000 en 2021 después del lanzamiento de vuelos directos entre los dos países.

ISRAELÍES DE ORIGEN MARROQUÍ

Marruecos ha insistido en vincular las relaciones políticas con Israel con la existencia de una gran comunidad de personas de origen marroquí que viven en el país.

En su comunicado emitido ayer tras la recepción de Mohamed VI a las delegaciones estadounidense e israelí, la corte destacó sus "lazos especiales con la comunidad judía marroquí, y sobre todo sus miembros que ocupan cargos de responsabilidad en Israel".

En opinión del portavoz de Exteriores israelí, Lior Haiat, la comunidad judía que vive en Marruecos (2.500 habitantes) y los israelíes de origen marroquí representan "un puente cultural entre los dos países que facilita el diálogo entre los dos pueblos y gobiernos".

Durante su recepción ayer por Mohamed VI, el consejero de seguridad nacional israelí, Meir Ben Shabbat, también de origen marroquí, se comportó ante el rey casi como haría un nacional, y durante su comparecencia ante los medios de comunicación utilizó el dialecto marroquí, lo que fue incluso aplaudido por los informadores locales.

DESMARCARSE DEL PLAN DE ABRAHAM

Según fuentes oficiales israelíes, Marruecos se ha desmarcado del proceso de normalización conocido como "Acuerdos de Abraham" que permitió, por primera vez, la apertura de relaciones diplomáticas entre Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahr[ein y Sudán.

El gobierno marroquí sostiene que está retomando el antiguo marco que ha regulado las relaciones diplomáticas entre los dos países entre 1994 y 2000 en forma de "oficinas de enlace" en lugar de sumarse al nuevo plan de paz que incluye, por ejemplo, la apertura de embajadas.

El portavoz del ministerio israelí de Exteriores, Lior Haiat, explicó que la normalización con Marruecos "no significa empezar de cero" porque las relaciones de cooperación económica entre los dos países ya existían, pero eran de bajo perfil.

Las "oficinas de enlace" entre Israel y Marruecos estuvieron abiertas entre 1994 y 2000, cuando Rabat decidió cerrarlas tras el estallido de la “Segunda Intifada" en los territorios de Cisjordania (Judea y Samaria) y Gaza.

Sin embargo, la normalización con Israel sigue siendo un asunto delicado para la opinión pública, y de hecho las banderas de Israel estuvieron ayer ausentes de las calles marroquíes y aparecieron solo en espacios cerrados.

Un colectivo de treinta ONG y partidos políticos minoritarios de la oposición de izquierdas e islamistas protestaron contra la visita de la delegación israelo-estadounidense a Rabat y en especial de Jared Kushner, "protector del sionismo en sus crímenes contra la Humanidad en Palestina".

Aunque las autoridades impidieron con un impresionante despliegue policial la convocatoria de una protesta antiisraelí contra la normalización con la excusa de prevenir el coronavirus, varios jóvenes celebraron anoche pequeñas concentraciones en algunas ciudades del país para rechazar la reanudación de las relaciones con Israel. EFE y Aurora