Los alumnos destacados de secundaria son admitidos a la Universidad sin necesidad de psicométrico

Post thumbnailPresidente de la Universidad de Tel Aviv, Prof. Ariel Porat. Crédito: Universidad de Tel Aviv
Haciendo accesible la Universidad a los alumnos sobresalientes de la periferia

  • Como parte del “programa de sobresalientes de la periferia” alrededor de 100 alumnos de secundaria destacados de la periferia social y geográfica estudian este año para su Primer Título en la Universidad de Tel Aviv. Su admisión a la universidad se realiza en base a su excelencia en el marco del que proceden y sin necesidad de realizar el examen psicométrico. Los impulsores del programa consideran que este éxito relativo es a menudo una mejor medida del potencial de éxito en los estudios académicos que la nota del examen psicométrico o las notas de la matriculación.

  • Los alumnos sobresalientes se integran en la mayoría de las áreas de estudio en el campus, entre ellas: estudios de ingeniería, informática, ciencias exactas, derecho, administración, humanidades y ciencias sociales.

  • El programa comenzó a llevarse a cabo en la universidad hace unos 15 años y hasta ahora cientos de estudiantes de pregrado participaron en el mismo.


Alrededor de 100 estudiantes de secundaria sobresalientes de una importante cantidad de poblados de la periferia social y geográfica estudian este año su pregrado en la Universidad de Tel Aviv. Los estudiantes fueron aceptados en la Universidad como parte del “programa de sobresalientes de la periferia” y están integrados en la mayoría de las áreas de estudio en el campus, entre ellas: estudios de ingeniería, informática, ciencias exactas, derecho, administración, humanidades y ciencias sociales.

La particularidad del programa es que la Universidad de Tel Aviv abre sus puertas a estudiantes sobresalientes de la periferia y les permite ingresar a diversos programas de estudio sin necesidad de realizar el examen psicométrico y al mismo tiempo brindando apoyo financiero. Los estudiantes admitidos a este programa son elegibles para becas de matrícula y manutención (sujeto a los criterios establecidos). El programa permite también acompañamiento académico, talleres para habilidades de aprendizaje y otros servicios del decanato de estudiantes. Los estudiantes en el programa deben participar en diferentes actividades de la unidad de involucramiento social.

Cabe destacar que la tarea de ubicación de los alumnos sobresalientes que pueden postularse al programa se realiza con la ayuda del ministerio de Educación en las diferentes localidades de la periferia social y geográfica. Los alumnos que son admitidos en el programa son aquellos que demostraron motivación y excelencia en comparación con sus compañeros de clase. En la Universidad se cree que tal éxito relativo es a menudo una mejor medida del potencial éxito en los estudios académicos que el examen psicométrico o las notas de la matriculación.

En la Universidad de Tel Aviv explican que se trata de un programa que comenzó a operar hace 15 años bajo la iniciativa del actual presidente de la Universidad, Prof. Ariel Porat, cuando era el decano de la facultad de Derecho. En los primeros dos años, el programa se llevó a cabo como piloto en la facultad de Derecho y después de esto fue adoptado por todas las facultades de la Universidad. Hasta ahora cientos de estudiantes de pregrado cursaron sus estudios como parte del programa.

Prof. Ariel Porat: “Al comienzo admitimos solo a diez estudiantes, hombres y mujeres. Casi todos llegaban de escuelas secundarias cuyos egresados no habían logrado en el pasado ser admitidos en nuestra Facultad de Derecho. Siete de ellos terminaron el primer año con honores y una de ellas casi fue la estudiante destacada del Rector (terminó su primer año de estudios en el tercer lugar de 1.500 estudiantes). Esta estudiante no hubiera sido admitida en la Facultad de Derecho a través del camino regular de admisión. Varios de los egresados del programa se mantuvieron en contacto conmigo a través de los años. Hace poco me encontré con uno de ellos que está haciendo un doctorado en la Universidad de Stanford. Tampoco él hubiera sido admitido en la Facultad de Derecho por la vía tradicional! Gracias a este programa recibimos estudiantes sobresalientes”.

Manny Avizbekev, estudiante en tercer año de ingeniería eléctrica y electrónica proveniente de Afula, cuenta emocionado: “Cuando estaba en la secundaria recibí un día en el correo una carta de la Universidad de Tel Aviv y no sabía de qué se trataba. Como un joven que creció en Afula siempre soñé con estudiar en la Universidad pero no conocía el programa y me sorprendí cuando me escribieron que debido a mis logros la Universidad estaba dispuesta a pagarme los estudios y a admitirme sin necesidad de psicométrico. De mi lado esta era una oportunidad que no podía desaprovechar y apenas terminé el ejército me inscribí en el programa. Este año comienzo mi tercer año y no tengo dudas de que sin este programa hubiera sido muy difícil para mí ser admitido en la Universidad de Tel Aviv y costear los costos de mis estudios y manutención. Yo cumplí mi sueño y ahora hago un llamado a otros alumnos de secundario que viven en la periferia: no tengan miedo de abrir sus alas, vengan a la universidad y hagan realidad sus sueños”.

Dikla, una estudiante del norte del país que estudia ingeniería de producción y gestión industrial contó: “Estaba cerca de liberarme del ejército cuando de repente mi mamá me dijo que recibí una carta de la Universidad de Tel Aviv. Estaba sorprendida, muy emocionada, en ese momento sentí que gané la lotería. Si bien es cierto que siempre supe que estudiaría en la academia, pero nunca soñé con que sería admitida en la Universidad de Tel Aviv”.

Dikla agregó: “Cuando me mudé a Tel Aviv, estaba en shock, una sensación de inseguridad, cómo me las voy a arreglar sola en la gran ciudad. Por suerte mis miedos se disiparon muy rápido. Desde el primer momento recibí el acompañamiento cercano del equipo del programa que me guió y me ayudó en las cosas más pequeñas, tanto en el aspecto financiero como académico”.

 ¿Qué le recomiendas a otros jóvenes que sean elegibles para el programa?

“Tomen el programa con ambas manos y no lo dejen ir. Sin importar de donde vengan. Si creen en ustedes mismos y trabajan duro pueden tener éxito como cualquier otra persona”.

De parte de la universidad agregan: “La gran ventaja de este programa para la universidad es que de esta forma “gana” excelentes estudiantes que no hubieran llegado a ella en el camino tradicional. De esta forma hace que la educación superior sea accesible para la periferia y genera en los alumnos de secundaria en la periferia un horizonte de expectativas que no tendrían sin este programa. Ellos saben que pueden llegar a los más prestigiosos y competitivos programas de estudio de la universidad, si solo se destacan en comparación a sus compañeros de clase. Este no es de ninguna forma un programa de ‘discriminación positiva’: Es un programa que hace uso del criterio de excelencia relativa como criterio para admisión a la universidad”.

Fuente: Universidad de Tel Aviv