Lapid: Netanyahu está convirtiendo a Israel en Irán al aceptar la segregación sexual

Post thumbnailYair Lapid Foto: Knéset
El diputado Yair Lapid condenó al primer ministro Benjamín Netanyahu, tras revelarse que había acordado durante las fracasadas negociaciones de coalición, el mes pasado, a la exigencia de los partidos ultraortodoxos de permitir la separación por géneros en los espacios públicos. Lapid acusó a Netanyahu de estar convirtiendo a Israel en Irán.

La radioemisora estatal Kan filtró un borrador del acuerdo entre el partido Likud, encabezado por Netanyahu, y la agrupación ultraortodoxa Judaísmo Unido de la Torá (Iahadut Hatorá). El documento destaca que “dentro de los noventa días el gobierno  reformará la ley de tal forma que sea permisible proporcionar servicios, sesiones de estudio y eventos públicos en los cuales los hombres y las mujeres estén separados. Esta separación no constituirá discriminación según la ley”.

Lapid, el segundo en la conducción del partido Azul y Blanco (Kajol Labán), activista de larga data en contra de la coerción religiosa, expresó que la disposición de Netanyahu a aceptar tal condición es incomprensible.

“El hecho de que Bibi (apodo de Netanyahu) se sometió a las demandas de Judaísmo Unido de la Torá de introducir una ley segregando a hombres y mujeres en los espacios públicos no es menos que una locura. El hombre que ha estado hablando durante veinte contra Irán, quiere ahora importarlo aquí”.

Según el reporte, el borrador del acuerdo también impediría a individuos presentar demandas civiles contra organizadores municipales de eventos segregados por motivos de discriminación de géneros.

Los grupos ultraortodoxos han estado presionando desde hace tiempo para tener eventos e instalaciones segregadas por género, incluyendo el transporte público, pero los intentos han sido rechazados por los tribunales que dictaminan que eso constituye una discriminación.

El partido Likud dijo en respuesta que el acuerdo sobre la cuestión no había sido finalizado y que Netanyahu intentó durante las negociaciones ablandar las exigencias de Judaísmo Unido de la Torá, el partido ultraortodoxo sefaradí Shas y la Unión de Partidos de Derecha sobre las cuestiones de Estado y religión.

Avigdor Liberman que se negó a incorporar a la coalición de Netanyahu, un hecho que precipitó la decisión del primer ministro de disolver la Knéset y forzar a repetir las elecciones en septiembre, manifestó que el reporte demuestra nuevamente que el jefe del Gobierno “aceptó todas las demandas de los ultraortodoxos en las negociaciones de coalición”.

"La cancelación de la prohibición de la segregación de género es otro paso en la transformación del Estado de Israel en un Estado de la Halacha (Ley religiosa judía)", agregó el partido Israel Beitenu (Israel Nuestro Hogar).

Horas antes, Netanyahu había rechazado los comentarios de su aliado político Bezalel Smotrich, de la Unión de Partidos de Derecha, quien aspira a encabezar el Ministerio de Justicia y que afirmó que el sistema judicial del país debe adherirse a la ley religiosa judía.

"El Estado de Israel no será un Estado Halacha [ley religiosa judía]", respondió Netanyahu, tras las fuertes controversias provocadas por las declaraciones de Smotrich.