La crisis política en Israel alimenta el fantasma de nuevas elecciones

Post thumbnailBenny Gantz y Benjamín Netanyahu Foto: Menahem Kahana/Pool vía REUTERS
Los dos principales partidos de la coalición gobernante, el Likud (encabezado por el primer ministro, Benjamín Netanyahu,) y Azul y Blanco (liderado por el ministro de Defensa, Benny Gantz), anunciaron la cancelación de la reunión de Gabinete de ministros, un hecho que no se registraba en años, en medio de las acusaciones mutuas y bajo el telón de fondo de la crisis en torno a la aprobación del presupuesto del Estado; mientras el país parece encaminarse por cuarta vez a elecciones generales en menos de dos años.

Gantz, que en los papeles es también, primer ministro alternativo, le dijo al Canal 12 que “para estabilizar el gobierno se precisa un plan 2020-2021. No un presupuesto para las festividades o para el fin de semana, sino un presupuesto anual completo. Los mejores economistas lo están diciendo, por eso estamos insistiendo. No renunciaremos”.

Netanyahu insiste en hacer aprobar un presupuesto solamente para los próximos tres meses. En cambio, Gantz reclama un presupuesto bianual tal como se selló en el acuerdo para la creación del gobierno de unidad, pero, dado que ya pasaron ocho meses, este presupuesto sería en realidad para el año próximo más los tres meses que quedan del 2020.

Esta mañana se cruzó una línea roja. Habíamos llegado a un acuerdo y había luz verde para presentar [el plan económico] al Gabinete, por eso me sorprendió el anuncio de Azul y Blanco”, declaró el ministro de Finanzas, Israel Katz, del partido Likud, a la Radio del Ejército (Galei Tzahal)

“El público no es estúpido”, respondió Eitan Ginzburg, líder del bloque de diputados de Azul y Blanco. “Por un lado el Likud está tratando de impedir el presupuesto para el año que viene, en el cual Azul y Blanco insiste, y por el otro trata de culparnos por no permitir un plan de miles de millones que no ha sido presentado y no ha sido formado apropiadamente”.

Entre tanto, altos funcionarios de Azul y Blanco han expresado al diario Yediot Aharonot su arrepentimiento por haber entrado en el gobierno de unidad con el Likud.  Ellos creen que la crisis del presupuesto no se puede resolver porque Netanyahu está decidido a empujar al país a elecciones anticipadas.

“Nosotros no estábamos seguros si Netanyahu iba a honrar el acuerdo de rotación, pero ahora surge que ni siquiera está esperando a noviembre de 2021, sino que quiere desmantelar todo en estos momentos, simplemente por temor a que Gantz lo reemplace como primer ministro”.

El Ejecutivo tiene hasta el 25 de agosto para aprobar el presupuesto del Estado, de lo contrario se disolverá automáticamente.

Paralelamente, en una entrevista ofrecida a la emisora estatal Kan, el diputado Moshé Yaalón, de la alianza opositora Yesh Atid Telem, instó a Azul y Blanco a abandonar el gobierno y formar una coalición sin Netanyahu.