La capacidad que debemos desarrollar

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¿Te paso alguna vez de ver a una persona que estaba pasando por un mal momento y sin embargo estaba sonriendo y poniéndole buena onda o haciendo chistes?

Y acaso te preguntaste: ¿Cómo hace para estar así con todo lo que le esta pasando? Hoy te traigo la respuesta a esa pregunta: resiliencia.

Según el diccionario la resiliencia es: La capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.

Sin embargo hubo quienes agregaron algunos datos a esta definición indicando que no es solamente sobreponerse a esas situaciones sino que también es salir fortalecido de ellas.

Es decir, que quienes son resilientes van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.

La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida, porque resiliente no se nace, se hace.

Y seguramente surge la duda de cómo desarrollar la resiliencia, por eso a continuación las características fundamentales que tienen las personas resilientes:

Consciencia de las potencialidades y limitaciones: el autoconocimiento es un arma muy poderosa. Saber qué podemos y no hacer en cada momento, reduce nuestras posibilidades de frustración, con lo cual nos ahorra un gasto energético que nos permite dedicarnos a aquellas cosas en las que si podemos influir.

Confianza en las capacidades: al conocerse y saber las posibilidades y limitaciones, es mas accesible el camino a la autoconfianza y lo que cada uno es capaz de hacer.

Prisma optimista: los resilientes ven las dificultades como desafíos. No son negadores, sino que ven las posibilidades que tienen en cada situación. Esto genera que se rodeen de personas que tienen una actitud positiva.

Flexibilidad ante los cambios: las estructuras rígidas van en contra de la posibilidad de adaptación y las situaciones complicadas requieren de flexibilidad.

Creatividad: conociendo las posibilidades y limitaciones, teniendo una mirada optimista y flexibilidad, hay mas oportunidades de ser creativos para poder basarse en las experiencias vividas, confiar y crear soluciones o nuevas alternativas para transformar las experiencias dolorosas en algo útil y en un aprendizaje.

Pedido de ayuda: la autoconfianza abre la posibilidad a pedir ayuda cuando no pueden con algo e inclusive a ser creativos con esos pedidos. No debe haber limitantes para esos pedidos de ayuda que nos permiten avanzar hacia nuestros objetivos.

A lo largo de nuestra historia muchas personas, pueblos y países se enfrentaron a circunstancias que ponían a prueba sus capacidades al máximo. Y el mundo de hoy nos lo propone una vez más. Sabemos que están aquellos que se tropezaron o incluso se cayeron. El desafío es desarrollar nuestra resiliencia y lograr transformar estas dificultades en desafíos a superar, que saquen a la superficie nuestra confianza, nuestra flexibilidad y nuestra creatividad.

@micaela.mentoring
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