“La alianza de los sobrevivientes”: Irán, Siria y el Acuerdo Tecnológico-Militar

Post thumbnailFoto: SANA
En una ceremonia de alta repercusión mediática en Damasco, los regímenes de Siria e Irán -que luchan por sobrevivir ante una serie de golpes económicos y de seguridad- firmaron un acuerdo de colaboración. Israel debe prepararse ante la posibilidad de que se desplieguen baterías antiaéreas iraníes en Siria, y a fin de conservar la libertad operativa en cielos sirios, el país tendrá que eliminar esta amenaza.

Recientemente, Irán y Siria firmaron un acuerdo para expandir la colaboración tecnológica y militar. El Presidente Bashar al-Assad se reunió con Mohammad Bagheri (Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán), quien viajó a Damasco para la ceremonia de firma, extendió su apoyo al acuerdo, y declaró que dicho acuerdo refleja el alto nivel de lazos estratégicos y multidimensionales entre los países. El acuerdo se formuló tras varios años de coordinación y cooperación entre Siria e Irán en la guerra contra los rebeldes y la oposición en Siria, así como también contra los intentos por interceptar ataques aéreos israelíes contra las fuerzas del Eje Chiita en Siria, lideradas por Irán. En una rueda de prensa en conjunto, el Ministro sirio de Defensa declaró que la cooperación entre los países es excelente y continua, pese a los crecientes desafíos comunes que enfrentan. Mientras que para Irán el acuerdo representa otro nivel en su capacidad para desafiar a Israel en términos militares, para Assad esto significa otra etapa en su lucha por sobrevivir. En este momento, Assad ha ligado su futuro político y el gobierno de Siria a la República Islámica de Irán, que también se enfrenta a su propia prueba de supervivencia.

Recientemente se firmó un acuerdo para expandir la colaboración tecnológica militar entre Irán y Siria. El Presidente Bashar al-Assad se reunió con Mohammad Bagheri, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, quien viajó a Damasco para la ceremonia de firma y extendió su apoyo al acuerdo. Del lado sirio, el General Ali Ayoub, Ministro de Defensa, firmó el acuerdo. De acuerdo con Assad, el acuerdo refleja el alto nivel de lazos estratégicos y multidimensionales entre los países y la experiencia adquirida en común en la guerra contra el terrorismo. Tal como sucedió con pactos anteriores, este acuerdo intenta fortalecer la colaboración militar y de seguridad, mejorar la coordinación con relación a las amenazas y los desafíos compartidos y fortalecer la capacidad defensiva. Al mismo tiempo, también se pretende disipar los rumores de que los lazos entre los países están debilitándose y que Irán está agobiado por la carga que implica suministrarle a Siria asistencia militar y de seguridad a raíz de las sanciones y la presión que enfrenta por parte de los Estados Unidos. Durante la ceremonia de firma, los representantes de Irán y Siria exigieron la retirada de las fuerzas extranjeras que invadieron a Siria ilegalmente. Ayoub señaló a Israel como aliado de EE.UU en la guerra contra Siria, y por su parte, Bagheri culpó a Turquía por rezagarse en implementar sus compromisos según el proceso Astana con relación a la retirada de “grupos terroristas” de Siria.

Un componente central de este acuerdo es el sistema sirio de defensa aérea. Conforme al Jefe del Estado Mayor iraní, la idea de fortalecer la defensa aérea de Siria y colaborar militarmente con Irán en este aspecto son para reducir la libertad de acción de Israel, Turquía y Estados Unidos en el espacio aéreo sirio. Un importante vocero sirio también anunció que Siria recibiría sistemas iraníes de defensa aérea. De acuerdo con un informe de Irán, esto le proporcionará a Siria sistemas de defensa aérea de avanzada: el sistema de misiles tierra-aire Bavar-373  -un sistema de amplio alcance, una reconstrucción iraní del S-300 ruso con un alcance operativo de 250 km – como también los misiles tierra-aire Khordad-3 de alcance medio con un alcance operativo de 50-75km y que Irán utilizó para derribar un avión no tripulado estadounidense Hawk en junio de 2019. Irán también se comprometió a mejorar los sistemas de defensa aérea, que son sistemas rusos operados por asesores rusos (este supuesto compromiso probablemente no fue coordinado con el ejército ruso).

La ceremonia también incluyó varias referencias al objetivo de fortalecer el “Eje de Resistencia” (conocido comúnmente como el “Eje Chiita”) que se extiende desde Irán a través de Irak, Siria, y el Líbano. Este objetivo declarado al parecer señala otro propósito del acuerdo sirio-iraní: fortalecer la capacidad militar de Hezbollah con la transferencia de sistemas de armas de avanzada, que incluye la defensa aérea, de Irán a través de Siria hasta el Líbano.

Algunas posibles explicaciones -que no son excluyentes entre sí- por el momento oportuno (timing) del acuerdo incluyen:

  • Una respuesta a los rumores de que las fuerzas iraníes y sus fuerzas representantes se retirarán del territorio sirio debido a lo difícil que le resulta a Irán mantener estas fuerzas a raíz del aprieto económico, junto con la demanda de EE.UU e Israel de que las fuerzas iraníes y sus aliados se retiren de Siria. El acuerdo le aporta una validez adicional a la presencia militar iraní en Siria, puesto que el régimen de Assad solicitó su ayuda en la lucha contra las células rebeldes y contra la intervención de terceros extranjeros en el país (que no fueron invitados por el régimen “legítimo” de Assad): Israel, EE.UU y Turquía.

  • Una respuesta a las sanciones de EE.UU contra el régimen de Assad: Bouthaina Shaaban, asesora de prensa del Presidente Assad, aseveró que las sanciones económicas estadounidenses contra el régimen sirio -la Ley César- constituyen una prolongación de la guerra contra Siria y el “Eje de la Resistencia”. Shaaban destacó que Siria cuenta con varias posibilidades para “quebrantar” la Ley César y que el acuerdo firmado con Irán es tan solo un primer paso. También mencionó que Siria trabajará para fortalecer la cooperación entre los países del “Eje de la Resistencia” (han surgido informes sobre el aluvión de productos iraníes en el mercado sirio) y se abrirá aún más a países del Lejano Oriente, en particular China. La Ley César, similar a la máxima presión que ejerce EE.UU sobre Irán, pretende estimular cambios en las políticas sirias e iraníes, o provocar un colapso económico que generaría el derrumbe de los regímenes. Tal como declaró el Ministro sirio de Defensa en la ceremonia de cierre, “Si el gobierno de EE.UU pudiera poner a Irán, Siria y la Resistencia de rodillas, no dudaría en hacerlo”.

  • Una preparación conjunta entre Siria e Irán ante una posible retirada de las fuerzas estadounidenses de Irak y Siria del este: De acuerdo con evaluaciones en Damasco y Teherán, dicho acontecimiento probablemente permitiría mayores ataques aéreos israelíes a lo largo de la frontera siria-iraquí. Es probable que éste sea el motivo de la necesidad de reforzar las capacidades de la defensa aérea siria por todo el espacio aéreo, que en la actualidad es incapaz de interceptar y desbaratar ataques de las Fuerzas Aéreas israelíes contra los puestos de avanzada iraníes en Siria.

  • Un posible intento iraní por montar la opción un ataque a Israel desde o a través de territorio sirio en respuesta a los ataques israelíes sobre recursos militares iraníes. Este interés iraní cobró mayor urgencia tras la explosión de una instalación de ensamblaje de centrifugadoras en Natanz el 2 de julio de 2020, que se le atribuyó a Israel (aunque no oficialmente por parte de Irán). El comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, Esmail Ghaani, amenazó públicamente que “Israel y los Estados Unidos han de esperar días difíciles, les acaecerán sucesos complicados.” De allí se desprende la necesidad operativa iraní por fortalecer los circuitos de protección de defensa aérea entre Irán e Israel, para desbaratar posibles ataques aéreos israelíes e incluso estadounidenses sobre el eje desde el Líbano a través de Siria e Irák y hacia Irán.

  • Los planes de EE.UU de presionar al Consejo de Seguridad de la ONU para extender el embargo de ventas de armas desde y hacia Irán: a fines de junio, Estados Unidos le urgió al Consejo de Seguridad de la ONU extender el embargo de armas sobre Irán (importaciones y exportaciones) que está previsto a vencer el próximo octubre. Irán podría estar buscando establecer hechos en el terreno en este aspecto, mediante el acuerdo militar-tecnológico y de seguridad con su aiado más cercano: Siria.


Importancia e implicaciones

 Irán, uno de los principales aliados del Presidente sirio Bashar al-Assad, ha negado en el pasado haber enviado fuerzas iraníes para luchar en Siria, y aseveró que solo envió asesores militares. ¿Cambiará esta afirmación ahora?, y ¿acaso Teherán pretende desplegar baterías de misiles tierra-aire de avanzada operadas por equipos iraníes en territorio sirio? Si esto sucede y se despliegan baterías de defensa aérea Bavar-373 en Siria, tal como advirtió un alto vocero sirio, los aviones israelíes se verán amenazados desde el momento en que despeguen de los aeropuertos bien en el interior de Israel. En tal supuesto, es de esperar que Israel destruya las baterías durante su despliegue operativo.

En cuanto al Presidente Assad, hasta ahora se ha manejado con cuidado entre Rusia e Irán con respecto a la asistencia militar para reforzar y operar fuerzas militares sirias, mientras se abstenía de asignar un estatus preferencial o mayor influencia a una u otra parte. El acuerdo militar y de seguridad con Irán demuestra que prefiere una alianza militar con Irán antes que con Rusia. Por lo tanto, teniendo en cuenta este acuerdo y la tensión entre Irán y Rusia, al parecer Irán ha ganado el primer puesto de influencia sobre Siria, así como también para reforzar y operar fuerzas sirias de seguridad internas y militares.

Se deben considerar tres factores previos que ahora complican al Presidente Assad: en primer lugar, los rumores de que ha caído en desgracia en Moscú y su deseo por señalarles a los rusos que cuenta con una estructura de apoyo alternativo; en segundo lugar, que Rusia ha demorado el traspaso de las operaciones de los sistemas de defensa aérea S-300 a equipos sirios, lo que les ha permitido a Israel y a Turquía a actuar libremente en cielo sirio; y en tercer lugar, la necesidad de responder a la presión que carga, por la cual su capacidad de retener el palacio en Damasco depende de la retirada de las capacidades militares iraníes en territorio sirio y de su voluntad para debatir reformas gubernamentales como parte del proceso de Génova.

Assad, en su lucha por sobrevivir, ha ligado su futuro al de la República Islámica de Irán, cuya dirigencia también está siendo desafiada por la presión interna e internacional y está batallando ella misma por su supervivencia.

Fuente: INSS - The Institute for National Security Studies.