Israel reabre piscinas y gimnasios y busca equilibrar contagios y economía

Post thumbnailAficionados ejercitan en un gimnasio en la parte oriental de Jerusalén Foto: REUTERS/Ammar Awad
Un comité parlamentario israelí ordenó la reapertura de gimnasios y piscinas, cerrados por el Gobierno hace tan solo una semana para contener la segunda oleada de coronavirus en Israel, pese a la oposición a esta medida del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

El debate entre los miembros del comité especial de coronavirus se encrespó cuando la mayoría consideró que el impacto económico de esta medida es más grave que el número de contagios en estos espacios, que ha sido relativamente "bajo", informó el digital Times of Israel.

El comité sí mantiene sin embargo el cierre de bares y las limitaciones de aforo en restaurantes con un máximo 20 personas en espacios abiertos y 30 en zonas cerradas.

La crisis económica ha comenzado a preocupar tanto en Israel como la posibilidad de contagio y aumentan las críticas a la gestión del Gobierno de Netanyahu que está registrando peores indicadores en esta segunda oleada que en la primera.

El 85% de los israelíes cuestiona la estrategia del Ejecutivo y un tercio asegura tener problemas para hacer frente a sus gastos mensuales, según un sondeo publicado hoy por la radio pública Kan.

La desocupación (paro) se ha situado en un 20% -de menos del 4% que tenía en febrero antes de la pandemia- y actualmente unos 850.000 israelíes están desempleados.

Israel, con unos nueve millones de habitantes, se apresuró en marzo a tomar medidas de restricciones y cierre de fronteras y acabó el mes de mayo, tras tres meses de la llegada de la COVID-19, con 17.000 infectados y 285 muertos.

En junio, tras el levantamiento gradual de las limitaciones, las cifras comenzaron a aumentar hasta superar la cifra de mil contagios diarios y hoy el Ministerio de Salud informó de más de 1.200 positivos en menos de 24 horas y confirmó que hay más de 20.000 casos activos que sobrepasan a los recuperados.

En total 364 personas han muerto desde el inicio de la pandemia.

Muchos expertos criticaron la rapidez de la desescalada y la falta de un plan concreto para afrontar un segundo rebrote, y Netanyahu reconoció que el Gobierno vivió una situación de "prueba y error" y que, vistos los resultados, la reapertura fue "demasiado rápida".

La vuelta a los cierres de algunos negocios ha supuesto un duro golpe para muchos autónomos, trabajadores o pequeños y medianos empresarios que han visto su actividad reducida al mínimo. Muchos expresaron su malestar este sábado, en una multitudinaria protesta en Tel Aviv, donde unos 10.000 exigieron más apoyo del Gobierno.

Este aprobó ayer un plan de ayudas económicas de hasta 7.500 shekels (unos 1.920 euros) para los más afectados y amplió las ayudas al desempleo, medidas que deberán aprobarse hoy en el Parlamento y que tratan de paliar la insatisfacción y la preocupación de la población por su futuro. EFE