Israel anuncia nuevas restricciones por el aumento de contagios de coronavirus

Post thumbnailBenjamín Netanyahu Foto: GPO Haim Zach vía Facebook
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunció hoy una nueva serie de medidas para frenar la segunda oleada de casos de la COVID-19, entre ellas un límite de veinte personas en la mayoría de las reuniones.

El rápido aumento de casos de coronavirus en Israel, casi 2.000 nuevos en los últimos tres días, ha llevado al Gobierno a implementar nuevas restricciones, profundizando el retroceso de una veloz desescalada durante más de dos meses.

Frente a esto y ante el reclamo incesante de expertos y oficiales de sanidad, Netanyahu anunció hoy que a partir de ahora quedan prohibidas reuniones de más de veinte personas en espacios cerrados, incluidos hogares y sinagogas, aunque exceptuando eventos, casamientos, bares y restaurantes, que no podrán tener más de cincuenta asistentes.

"No tenemos alternativa, tenemos que volver a la política de restricciones para bajar la curva", dijo el mandatario en una conferencia de prensa, en la que comunicó también un paquete de medidas económicas para ayudar a los negocios a sobrevivir a la pandemia.

Alertó de que, si no se implementan medidas, Israel "perderá el control" de la pandemia, que teme podría registrar decenas de miles de contagios diarios.

Estas restricciones, aprobadas esta noche por el organismo gubernamental que gestiona los asuntos relacionados con el coronavirus, se suman a las anunciadas el lunes, que limitaban reuniones públicas a cincuenta personas, aunque exceptuaban bodas, salones de eventos y actividades culturales.

Hasta el momento, el total de casos registrados en Israel -con casi nueve millones de habitantes- supera los 26.000 desde el comienzo de la pandemia, de los que casi 10.000 aún no se han recuperado.

La cifra de fallecidos alcanza ya los 324, mientras que hay 58 infectados en estado grave, 24 de ellos con respiradores.

El impacto del virus en el país ha sido más leve que en otros lugares y ya ha superado su fase más crítica, pero la rápida desescalada hizo aumentar el número de contagios, lo que ha obligado a las autoridades a poner el freno de mano a la reapertura. EFE