Israel al día - Un presidente y dos atentados terroristas sin esclarecer

Post thumbnailFoto: Wikipedia - Dominio Público
El expresidente de Argentina, Carlos Saúl Menem, murió el domingo a los 90 años. Lejos de dedicarle la columna de hoy, vale la pena repasar las páginas de la historia.

Menem, que gobernó una década en Argentina, entre 1989 y 1999, fue el primer mandatario argentino en visitar Israel. En septiembre de 1991, el mandatario, tras llegar a Jerusalén, se dirigió al Muro de los Lamentos. La imagen le dio la vuelta al mundo.

Por supuesto, era un gesto para ganar simpatía con Estados Unidos, que apoyaba al Estado israelí. Sin embargo, la imagen de Menem, quien tenía orígenes sirio-libanés, tocando el Muro de los Lamentos, no le hizo gracia a los países árabes.

Durante su gobierno se produjeron dos atentados terroristas que quedaron como unas manchas imborrables en la década menemista. El primero, ocurrió en marzo de 1992, contra la embajada de Israel en Buenos Aires. La explosión, que redujo a escombros el edificio de la sede diplomática israelí, dejó un saldo de 25 muertos y decenas de heridos.

La Corte Suprema argentina poco había avanzado en las investigaciones, cuando se produjo el segundo atentado terrorista que destruyó, el 18 de julio de 1994, la Asociación Mutual Israelita-Argentina (AMIA), donde hubo 85 muertos y más de 300 heridos.

Tras los nefastos acontecimientos, muchos años después, Menem relacionó estos ataques con su decisión de colaborar con Estados Unidos en la Guerra del Golfo, en 1991. Por otro lado, en la prensa argentina, mucho se habló de un “apoyo generoso” de países árabes durante la campaña electoral que lo puso en la Casa Rosada. De modo que se especulaba sobre un resentimiento árabe tras el acercamiento del mandatario a la comunidad judía y a Israel.

Sea como fuere, durante su gestión, Menem poco hizo para esclarecer los atentados terroristas. Antes de abandonar la Casa Rosa, la Corte Suprema señaló a la Jihad Islámica, el brazo armado de Hezbollah, por el atentado contra la embajada de Israel.

Tras la muerte de Menem, la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en un comunicado, expresó que “el expresidente murió en libertad a pesar de que su gobierno utilizó a las instituciones del Estado argentino para perpetuar la impunidad y encubrir la responsabilidad de quienes cometieron y fueron cómplices de los atentados”.

Carlos Saúl Menem, como señala la DAIA, “falleció amparado hasta el último día por sus fueros que impidieron que estuviera preso. Nunca pagó por su responsabilidad en el encubrimiento en el atentado contra la AMIA”.