Informe: Hamás opera una base secreta para la ciberguerra y el contraespionaje en Turquía

Post thumbnailEl líder de Hamás, Ismail Haniyeh, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en Ankara Foto archivo: REUTERS/Stringer
El grupo terrorista islámico Hamás ha establecido un cuartel general secreto para ciberguerra y operaciones de contrainteligencia en Estambul, la principal ciudad de Turquía, dijeron fuentes de inteligencia occidentales al diario británico The Times.

Las fuentes indicaron que esa base fue establecida hace alrededor de dos años y funciona en forma separada de la oficina oficial de Hamás en Estambul, dedicada fundamentalmente a la coordinación y a la recolección de fondos para el grupo.

El informe añade que unidad fue erigida sin el conocimiento del gobierno turco, y que está dirigida por Samakh Saraj, un alto operativo de Hamás residente en Gaza, que responde directamente a Yahya Sinwar, el líder de Hamás en la Franja.

El resto de los miembros de Hamás en Turquía no conocen a los efectivos que trabajan en esas actividades secretas y su presencia en el país no ha sido notificada al gobierno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, agrega el reporte.

De acuerdo con las fuentes, la unidad clandestina de la organización islamista en Turquía tiene entre sus misiones la obtención de equipos de “doble uso” (civil y militar) para la producción de armas y la coordinación de ciberataques contra de los rivales de Hamás, incluyendo a la Autoridad Palestina, y las embajadas de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en Oriente Medio y Europa.

También es responsable de operaciones de contrainteligencia, o sea vigilancia interna, monitoreando a los miembros de la organización sospechosos de deslealtad.

En agosto pasado, el diario británico The Telegraph reportó que Turquía estaba concediendo ciudadanía a decenas de miembros de alto rango de Hamás involucrados en la coordinación de ataque terroristas, un extremo que fue confirmado luego por el encargado de negocios de la embajada de Israel en Ankara.

The Telegraph expresó que la ciudadanía turca les podría permitir a los miembros de Hamás desplazarse más fácilmente por Europa. Subsiguientemente, se temía que esa prerrogativa le permita a Hamás planear ataques contra ciudadanos israelíes en el viejo continente.

Turquía considera que Hamás es un movimiento político legítimo y sus vínculos abiertos con el grupo han provocado el enfriamiento de las relaciones con Israel durante la última década.