Honduras celebra la "histórica" normalización de relaciones de Israel-Marruecos

Post thumbnailJuan Orlando Hernández con el presidente israelí Reuven Rivlin Foto archivo: Wikimedia CC BY-SA 3.0
Honduras celebró la "histórica decisión" de los gobiernos de Israel y Marruecos de normalizar sus relaciones diplomáticas, anunciada el jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

"El pueblo y Gobierno de la República de Honduras celebran la histórica decisión de los gobiernos amigos del Estado de Israel y el Reino de Marruecos de normalizar sus relaciones diplomáticas, decisión con la que se ayudará en alcanzar la paz y la estabilidad en el Oriente Medio", indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en una escueta nota.

"Honduras, como un Estado de historia pacifista, se congratula por todas las acciones que son encaminadas a mantener la armonía en la comunidad internacional", señaló la Cancillería del país centroamericano.

El anuncio de Trump sobre el establecimiento de lazos entre Israel y Marruecos se dio en simultáneo con el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, algo que, según medios locales, no descarta hacer también Israel.

La ONU lleva décadas ocupándose de la cuestión de la excolonia española y hasta ahora no ha sido capaz de romper el bloqueo, pese a sus muchas iniciativas.

El Sáhara Occidental figura desde 1965 en la lista de territorios no autónomos y, como consecuencia de la guerra que libraron Marruecos y el Frente Polisario entre 1975 y 1991, es un asunto fijo en la agenda del Consejo de Seguridad, el órgano encargado de los asuntos de paz y seguridad.

El Consejo de Seguridad fue el que en 1991 acordó crear la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), como parte de un arreglo que preveía un período de transición para preparar la celebración de una consulta en la que el pueblo del Sahara Occidental eligiera entre la independencia y la integración con Marruecos.

Con este anuncio, Marruecos se convierte en el cuarto país árabe que normalizará lazos con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Sudán, lo que ha sido auspiciado por la Administración de Trump. EFE