Gantz desafía a Netanyahu y busca fijar fechas para nuevos comicios en Israel

Post thumbnailBenny Gantz Foto archivo: Lisa Ferdinando Secretaría de Defensa de EE.UU. Wikimedia Flickr CC BY 2.0
Benny Gantz, principal socio de coalición de Benjamín Netanyahu en el Gobierno, desafió hoy de nuevo al primer ministro y busca una fecha en febrero o marzo para que Israel celebre comicios lo antes posible, en medio de una crisis política que pone al país al borde de sus cuartas elecciones en dos años.

Gantz, quien ocupa la cartera de Defensa, declaró que no se arrepiente de haber apoyado ayer una moción de la oposición para disolver el Parlamento, lo que se aprobó en lectura preliminar.

Su decisión asestó otro golpe al frágil Ejecutivo de unidad que él mismo integra con Netanyahu y acerca a Israel a unas elecciones que parecen casi inevitables.

GANTZ QUIERE COMICIOS EN FEBRERO O MARZO

"Preferí pagar el precio yo mismo, antes que infligírselo a los israelíes", se justificó Gantz en declaraciones al digital Ynet.

Pidió a Eitan Ginzburg, diputado de su partido centrista Azul y Blanco y presidente del Comité Interior de la cámara, que busque fijar una fecha para que Israel vaya a las urnas cuanto antes y así "evitar una campaña (electoral) costosa y prolongada" en plena crisis del coronavirus.

Las restricciones por la pandemia podrían requerir más de un día de votación, lo que aumentaría los gastos, argumentó Gantz, quien arremetió de nuevo contra Netanyahu y le acusó de no respetar su pacto de coalición.

Según la Radio del Ejército (Galei Tzáhal), Azul y Blanco baraja dos posibles fechas para elecciones: el 23 de febrero o el 2 de marzo.

POCO MARGEN PARA NEGOCIAR

La moción aprobada ayer en lectura preliminar para disolver la cámara sumerge de nuevo a Israel en la incertidumbre política y agrava las divisiones de un Ejecutivo de coalición ya moribundo, pero Netanyahu defiende que no es momento para comicios y desde ayer presiona públicamente a Gantz para que cambie de postura.

Pero tiene poco margen para ello: tras su aprobación provisional de ayer, la ley de disolución pasará el próximo lunes por el Comité Interior de la cámara, que deberá validarla y hacer los preparativos para otras tres lecturas en las que debe aprobarse en pleno para salir adelante, un proceso que puede llevar semanas y durante el que Netanyahu intentará negociar con el líder centrista.

"Los ciudadanos de Israel quieren vacunas y no elecciones, quieren más apoyo económico y no elecciones, más acuerdos de paz y no elecciones. En estos momentos, se debe dejar de lado la política. Gantz, ¡no es tarde para impedir las elecciones!", urgió hoy el primer ministro en su cuenta de la red social Twitter.

Tras gobernar juntos apenas siete meses, los desacuerdos y la desconfianza mutua han llegado a tales extremos que se prevé difícil que logren un acuerdo.

Su principal enfrentamiento es la aprobación del presupuesto general del Estado: Gantz defiende uno bianual, para 2020 y 2021, como estipula el pacto de coalición, pero Netanyahu quiere adoptar solo el de este año y dejar para más adelante el de 2021.

Esta cuestión ya llevó al gabinete al borde del colapso en agosto, pero en el último momento acordaron aplazar la aprobación de las cuentas al 23 de diciembre.

Esta fecha también es clave, pues, si para ese día no logran un pacto presupuestario, el Parlamento se disolverá automáticamente e Israel irá sí o sí a elecciones.

Según algunos analistas, Netanyahu intentó dilatar hasta ahora la cuestión por cálculos políticos: si la Cámara se disuelve por sí sola tras no aprobar presupuestos, él evitará ceder la jefatura del Gobierno a Gantz en noviembre de 2021, como establece su acuerdo de Ejecutivo de alternancia, y podría seguir como primer ministro en funciones.

Pero, de cara a la opinión pública, su mensaje ha sido un llamamiento a evitar la celebración de comicios.

Esta tarde, el ministro de Finanzas, Israel Katz, del Likud y cercano a Netanyahu, contactó con Gantz para negociar sobre la base de un plan presupuestario bianual y ambos se reunirán para ello el domingo, informó una portavoz del líder centrista.

LOS COSTES DE OTRAS ELECCIONES

En caso de ir a comicios, Israel se encontrará en un complicado contexto: el electorado está agotado tras haber ido a las urnas tres veces en un año y medio, hay un gran descontento popular ante la clase política por la crisis del coronavirus y la economía del país se ha visto duramente afectada por ello.

El gobernador del Banco de Israel, Amir Yaron, alertó hoy de que otra convocatoria electoral afectaría la capacidad del Gobierno "para gestionar la crisis económica y sanitaria" y alertó de que podría provocar un aumento del desempleo, que este año llegó a alcanzar el 25 %, un nivel sin precedentes en el país.

Mientras, los partidos políticos ya preparan su estrategia ante posibles comicios y hoy mismo Yair Lapid -líder de la oposición, antiguo socio de Gantz y promotor de la iniciativa para disolver el Parlamento- propuso a este último que se una a él en una lista conjunta bajo el liderazgo de su partido, Yesh Atid.

Azul y Blanco rechazó la oferta, pero parece ser una prueba más de que Israel ya está en campaña electoral, como señalan los analistas. EFE