Gantz, a contrarreloj, busca pactar un gobierno con Netanyahu a horas del plazo

Post thumbnailBenjamín Netanyahu y Benny Gantz. Foto archivo: REUTERS/Nir Elias, Amir Cohen
A menos de doce horas de que acabe el mandato para formar gobierno del centrista Benny Gantz, en la medianoche de este lunes, este negocia a contrarreloj con Benjamín Netanyahu para llegar a un acuerdo de ejecutivo unitario.

Las negociaciones -estancadas desde la semana pasada- se retomaron tras la negativa ayer del presidente, Reuvén Rivlin, de dar una prórroga de 14 días adicionales a Gantz para formar un gabinete.

El plazo inicial de 28 días contemplado por la ley expira hoy a las 24.00 horas, por lo que Gantz aceleró sus contactos con el Likud para jugar sus últimas cartas. Pero nada garantiza que vaya a lograrlo.

La semana pasada, cuando los dos líderes de los principales partidos políticos habían llegado a un acuerdo general, los contactos se suspendieron, según Azul y Blanco, de Gantz, después de que el Likud exigiera modificar los procedimientos del comité que elige a los jueces, algo que ese grupo vio como una maniobra inaceptable que dañaría el sistema judicial y la democracia israelí.

Las dos formaciones habían acordado sacar adelante un ejecutivo con rotación en la jefatura de Gobierno, que comenzaría encabezando Netanyahu un año y medio seguido por Gantz con igual plazo.

Analistas sugieren hoy que Netanyahu no tiene intención real de gobernar con Gantz, y que su estrategia era ganar tiempo para obtener una mayoría mínima de 61 escaños que le permita crear gobierno con su tradicional bloque de partidos de derecha y religiosos. Sin embargo, solo cuenta con 59.

El Likud pidió a Rivlin que traslade a Netanyahu el encargo de formar gabinete, pero este, consciente de que no cuenta con una mayoría de 61 diputados para sacarlo adelante, advirtió que de no haber acuerdo, remitiría al Parlamento el encargo de buscar un diputado que pueda hacerse con una mayoría.

De hacerlo, la Cámara -de 120 legisladores- tendría 21 días para elegir por mayoría simple a uno de ellos, que tendría entonces dos semanas para presentar un Gabinete que logre la aprobación de la Knéset.

De no haber consenso, Israel se verá abocado a unas cuartas elecciones, tras celebrar tres comicios generales en menos de un año. EFE