Escritor libanés: Irán busca intimidar a los sunitas y kurdos iraquíes y avergonzar a las fuerzas de seguridad para mantener a Irak bajo su hegemonía

Post thumbnailMustafa Al-Kadhimi recibido por Emmanuel Macron en el Palacio Eliseo Foto: REUTERS/Gonzalo Fuentes
El 20 de octubre, 2020 el diario afiliado a los Emiratos Árabes Unidos en Londres Al-Arab publicó un artículo de opinión del escritor libanés Khairallah Khairallah en el que analizaba la serie de continuas visitas del primer ministro iraquí Mustafa Al-Kadhimi a algunas de las capitales de Europa en relación con los recientes desafíos de seguridad que enfrenta su gobierno. 

Al-Kahdimi emprendió su gira apenas dos días después de publicarse los informes sobre el secuestro y asesinato de un grupo de sunitas en la provincia iraquí de Salahuddin y el vandalismo perpetrado deliberadamente contra las oficinas de un partido político kurdo en Bagdad. El 17 de octubre, se descubrieron diez cadáveres cerca de la aldea Farahat en Balad. Los cuerpos pertenecían a un grupo de aldeanos sunitas, incluyendo a algunos menores de edad, que fueron secuestrados una semana antes. El área está siendo controlada por Asa’ib Ahal Al-Haq, una milicia respaldada por Irán. 

Kadhimi asistiendo al funeral de los aldeanos de Farahat (Fuente: Al-Hurra.com, 18 de octubre, 2020)

También el 17 de octubre, grupos pro-Irán atacaron la sede del Partido Democrático del Kurdistán (PDK) en Bagdad luego de que un alto miembro del PDK y ex-canciller iraquí Hoshyar Zebari acusara a las milicias chiitas de operar al margen de la ley, implicando que estos son responsables de los ataques a las misiones diplomáticas extranjeras en Irak.[1] 

Al comentar sobre estos dos incidentes, el escritor sugirió que el deterioro de la situación de seguridad en Irak está siendo orquestado por Irán con el propósito de intimidar a los sunitas y kurdos iraquíes, avergonzar a las fuerzas de seguridad iraquíes y frustrar los esfuerzos que realiza el primer ministro iraquí para restaurar la soberanía de su nación. El escritor argumentó que, sin embargo, Teherán no se da cuenta de la creciente tendencia entre los iraquíes, incluyendo los chiitas, para que resistan a las influencias iraníes, tal como se evidencia en las continuas protestas que piden por reformas. Además, este enfatiza que la desgastada economía de Irán bajo las sanciones estadounidenses ha dejado a Teherán con poco espacio para maniobrar y agregó que el resultado de las próximas elecciones presidenciales en los Estados Unidos es la última apuesta de Irán para ayudar a su economía. 

Lo siguiente son extractos traducidos del artículo de Khairallah: [2]

«Lo que Irak está experimentando actualmente es parte de un asalto por parte de los iraníes que claramente apunta a demostrar que Irak es una carta bajo la manga que debe jugar la República Islámica de Irán, una que no abandonará fácilmente. El objetivo iraní es provocar a los kurdos y transmitirles que no son bienvenidos en la capital de Bagdad, así como también para protestar por el acuerdo de Sinjar, que el Primer Ministro Mustafa Al-Kadhimi firmó recientemente con ellos [los kurdos].

«Irán busca dejar en claro a todos aquellos interesados, incluyendo a Estados Unidos, de que tiene la última palabra en Irak y que el primer ministro no tiene derecho a realizar acuerdos con ninguna de las poblaciones de Irak, es decir, los kurdos, sin su permiso.

«Lo más importante es que Irán le responde directamente a Hoshyar Zebari, ex-canciller y uno de los líderes kurdos, quien pidió la eliminación de las Unidades de Movilización Popular (UMP) de Bagdad, que este sugirió deberían en su lugar ser protegidas por las fuerzas de seguridad, el ejército y otras agencias estatales.

«Todo esto es porque Irán desea reforzar el papel de las UMP como parte integral de la composición del nuevo régimen iraquí, que surgió en el año 2003. A Bagdad no se le permite que sea la capital de todos los iraquíes, incluyendo a los kurdos. Al contrario, Bagdad tiene que ser una ciudad bajo el control de las milicias iraníes, es decir, las UMP, al igual que Teherán se encuentra bajo el control de la Guardia Revolucionaria Islámica y las fuerzas Basij del Líder Supremo Ali Jamenei, quien utiliza la Guardia Revolucionaria para controlar todos los aspectos de la República Islámica, no importa cuán grande o pequeña estas sean.

«En la gobernación de Salahuddin, una de las milicias de Movilización Popular cometió una masacre. Dicha milicia tenía la intención de transmitir un mensaje a los árabes sunitas – de que estos no están nada seguros en ninguna parte de Irak. Además, Irán desea demostrar, a través de sus milicias, que la vida de todos los iraquíes depende de Irán; que Irak y sus fuerzas de seguridad no pueden garantizarle la seguridad al ciudadano iraquí promedio. Irán desea avergonzar a las restantes instituciones del estado iraquí, las mismas instituciones que Mustafa Al-Kadhimi está buscando restaurar.

«Los dos incidentes en Bagdad y Salahuddin no impidieron que Mustafa Al-Kadhimi se embarcara en su gira europea, que incluyó las ciudades de París, Berlín y Londres. La gira comenzó en la capital francesa, donde se reunió con altos funcionarios, encabezados por el Presidente Emmanuel Macron, quien visitó Bagdad hace poco. Existen vínculos históricos entre Francia e Irak. Las empresas francesas conocen bien a Irak y han invertido previamente allí en varios sectores, incluyendo el sector petrolero.

«De seguro el primer ministro iraquí se encuentra en una postura muy desagradable. También es cierto que hay quienes criticaron su gira europea, diciendo que este es un momento para que centre su atención en lidiar con las repercusiones de lo que las UMP cometieron en Bagdad y Salahuddin. Sin duda, este debe seguir resistiendo y no rendirse ante las UMP.

«Irán actúa a través de sus milicias sectarias para demostrar que Irak ya no puede ser un estado independiente que toma decisiones soberanas y también para tratar de que el primer ministro iraquí busque eventualmente el consejo de Teherán en todos los temas y asuntos, al igual que hizo el ex-primer ministro iraquí Nuri Al-Maliki.

«La gira europea de Mustafa Al-Kadhimi es parte de su resistencia y se produce durante una situación muy complicada en Irak y en la región.

“Los estadounidenses, que amenazaron con cerrar su embajada en Bagdad, están claramente ejerciendo presión sobre el primer ministro iraquí, quien dudó, al menos hasta ahora, ir demasiado lejos en su enfrentamiento con las UMP.

«Al-Kadhimi sigue dudando a pesar del hecho de que cierta milicia en las UMP, que este conoce por su nombre, está amenazando con atacar a misiones diplomáticas en Bagdad, a fin de demostrar que las autoridades estatales son impotentes.

«¿Debería el primer ministro iraquí haberse embarcado en su gira por Europa, o debería esta haber sido pospuesta? Esta pregunta será objeto de un largo debate, pero las cosas a menudo son juzgadas por su resultado. Mientras se espera saber si Mustafa Al-Kadhimi estaba errado o en lo cierto al embarcarse en el viaje según lo planeado, una cosa sigue siendo cierta y está relacionada en gran medida a si Irán está dispuesto a lidiar con la realidad de Irak a un nivel mínimo de buena fe, o si continuará viendo a Irak como una esfera que orbita alrededor de Irán, como si fuese solo una colonia iraní.

«Existe un factor muy importante que Teherán ignora. La creciente inclinación entre la mayoría de los iraquíes es ser totalmente independientes de Irán, inclusive entre los árabes chiitas, que estuvieron al frente del alzamiento contra la influencia iraní, ya sea en Bagdad o al sur de Irak, específicamente en Najaf, Karbala, Al-Nasiriyah y Basora. Desde este punto de vista, la postura de Mustafa Al-Kadhimi, siendo este no hostil a Irán, cuenta con el apoyo popular de chiitas iraquíes, sunitas y de kurdos por igual.

«El panorama no es muy optimista, pero la situación en Irak no es nada desesperante. Esto se debe al menos a un factor, el iraní. Irán, está tratando de utilizar a Irak como carta bajo la manga, una sin un modelo independiente que pueda exportar, especialmente desde que la economía de Irán se ha vuelto muy inestable, considerando las sanciones impuestas por Estados Unidos. Irán ya no tiene nada en que apostar, excepto en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos el 3 de noviembre. ¿Quién le dijo a Teherán que un acuerdo con Joe Biden está garantizado y que Estados Unidos está listo para entregar en bandeja de plata la región del Medio Oriente, incluyendo a Irak?»

[1] Véase el informe del PSATY en MEMRI – Nuevo grupo chiita en Irak se responsabiliza por los recientes incendios provocados a medios de comunicación locales y partidos políticos, 18 de octubre, 2020.

[2] Alarab.co.uk, 20 de octubre, 2020.

Fuente: MEMRI