El legado judío ya se estudia en todos los institutos de Aragón

Aragón es la primera comunidad autónoma que pone en marcha esta iniciativa, un referente para que el resto de Comunidades del Estado la implanten en breve plazo.
Post thumbnailEn el centro está el Consejero de Educación del Gobierno de Aragón, Felipe Faci (máximo responsable político); a la izquierda está Francisco Javier González (redactor de las actividades de las Unidades Didácticas) y a la Alvaro López Asensio (redactor de la parte histórica de las Unidades Didácticas)
La Dirección General de Planificación Educativa del Gobierno de Aragón ha enviado, a todos los institutos de secundaria de Aragón, las unidades didácticas que enseñan el pasado y legado judío en la historia de España.

El profesor, historiador y teólogo, Álvaro López Asensio, ve cumplida su vieja reivindicación de que el legado judío se estudie ya en el presente curso escolar.

La Dirección General de Planificación e Igualdad del Gobierno de Aragón, dirigido por Ana Montagud, ha enviado ya a todos los directores de los Institutos de Secundaria de Aragón, las Unidades Didácticas maquetadas sobre el pasado y legado de los judíos en la Edad Media; material elaborado por los historiadores Álvaro López Asensio y Francisco Javier González Ruíz.

También se ha enviado a todos los Departamentos de Historia de dichos Institutos para que el profesorado pueda impartir, a partir de ahora, su contenido y actividades a los alumnos de 2º de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) y 2º de Bachiller dentro de la materia de Historia de España.

El pasado 5 de diciembre de 2020, los autores de dichas Unidades Didácticas firmaron con el consejero de Educación (el responsable político de educación), Felipe Faci, la cesión de derechos para que pudieran ser difundidas en todos los institutos aragoneses.

Estas Unidades Didácticas -con sus actividades y estándares de aprendizajes- se incluirán en la próxima modificación del curriculum que realice la Consejería de Educación. A partir de entonces, las editoriales las incluirán en los libros de texto de Historia de España que se impartan en Aragón.

Aragón es la primera Comunidad Autónoma de España en implantar esta enseñanza, un referente que esperemos sigan el resto de Comunidades Autónomas en breve plazo de tiempo. El consejero Felipe Faci propondrá al resto de Comunidades Autónomas su implantación en las sucesivas reuniones de Consejeros Autonómicos convocados por el ministerio.

Estas Unidades Didácticas permitirán conocer el desprecio, marginación y persecución que vivieron durante la Edad Media, un ejemplo pedagógico del pasado que ayudará al alumnado a comprender la convivencia, respetar al diferente y superar los valores negativos de la intolerancia y violencia tan arraigados en nuestra sociedad.

En 2º de ESO, se desarrollará la coexistencia de las tres culturas durante la Baja Edad Media (desmitificando la falsa creencia de una convivencia pacífica), así como las causas y consecuencias de su expulsión en 1492. También habrá un apartado significativo sobre el legado que nos han dejado como herencia:

Herencia social: las clases sociales, la gobernanza con sus dirigentes, la justicia con sus jueces, la vida religiosa en las sinagogas y el hogar, utensilios utilizados para la oración, las principales fiestas judías como el Shabat y Pésaj o pascua, las costumbres de su ciclo vital, etc.

Herencia cultural: la presencia de los judíos en la historia de España ha sido muy importante porque, a partir del siglo XII, no sólo fueron los que transmitieron a la sociedad cristiana los conocimientos y los autores clásicos greco-romanos, sino incluso las investigaciones y comentarios científicos de los pensadores musulmanes en disciplinas tan diversas como la medicina, la astronomía, las matemáticas, la música y, sobre todo, la filosofía, entre otras.

Herencia económica: A pesar de la despoblación y presión fiscal que soportaron las aljamas judías aragonesas durante el siglo XV, por las imposiciones reales y el fenómeno masivo de las conversiones, los judíos siguieron teniendo -junto con sus parientes judeoconversos- un alto nivel de vida y un gran peso específico social, lo que permitió que se convirtieran en la verdadera burguesía económica, capaz de absorber gran parte del estamento nobiliario y de la clase media. Esta influencia económica motivó que la comunidad cristiana alimentara cierto recelo hacia las condiciones de vida de los judíos, en ocasiones, muy superiores a la de los cristianos. Los préstamos que concedían, elevó su nivel de vida y provocó que los cristianos alimentaran una animadversión hacia sus personas y bienes.

Herencia patrimonial: podemos visitar multitud de juderías por toda la Península Ibérica. Sus trazados urbanos nos transportan a la Edad Media. En muchas de ellas se conservan sinagogas como en Toledo, Córdoba, Lorca, etc. En Aragón se pueden visitar los oratorios de Híjar, Calatayud y posiblemente en Uncastillo. También nos han dejado multitud de legajos en ebrayco o aljamiados, es decir, textos con grafía hebrea pero en lengua romance.

Herencia gastronómica: en el aspecto culinario también nos han aportado interesantes platos. Los famosos cocidos con legumbres y derivados del cerdo provienen del famoso hamín que se comía en el shabat. Los arrucaques judíos son nuestras torrijas. Las alcahalillas hebreas derivaron en nuestras culecas o monas. También los rollos o roscones abizcochados -tan populares por toda la geografía peninsular- provienen de la repostería judía. Estos y otros muchos ejemplos fueron transmitidos por los conversos de judío a la sociedad cristiana, lógicamente después de la expulsión de 1492.

En 2º de Bachillerato no pueden faltar aquellos contenidos que visualicen la evolución histórica de su presencia en Aragón y en la Península Ibérica, su situación socio-económica, así como su influencia cultural, política, económica, patrimonial y culinaria.

También se aborda aspectos esenciales de la religión judía, signo de identidad del Pueblo hebreo a lo largo de la historia y en todos los lugares donde les ha tocado habitar. Así mismo, se aborda el problema del antisemitismo que experimentaron por parte de la cristiandad durante los siglos XIV y XV; la expulsión de 1492, y la condición social de los conversos de judío durante el siglo XVI con la limpieza de sangre y la persecución de la Inquisición.

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