El informe del asesinato de Khashoggi: ¿un cambio radical en las relaciones entre Arabia Saudita y Estados Unidos?

Post thumbnailMohammad bin Salman Foto: G20 Argentina vía Flickr Wikimedia Commons CC BY 2.0
El presidente Biden ha cumplido su promesa electoral y ha publicado un informe no clasificado de la comunidad de inteligencia de EE. UU. que evalúa que el príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman, en virtud de su posición y estatus, está detrás del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggii.

La publicación es parte del proceso de "reinicio" de la administración de las relaciones entre los dos países, incluso en el contexto de los acuerdos de armas negociados durante la administración anterior. Si bien la administración Trump estableció una relación íntima con el liderazgo saudita, la administración Biden tiene la intención de adoptar un enfoque práctico que busca promover los intereses estadounidenses, pero que tampoco ignora valores tales como los derechos humanos. Los sauditos rechazaron el informe y condenaron sus conclusiones, pero no ignoran el nuevo viento que sopla desde Washington y están haciendo ajustes a sus políticas, principalmente en cuestiones internas.

A pesar de la incertidumbre actual sobre el futuro de las relaciones entre los dos países, se estima que, dado que las relaciones bilaterales se basan en intereses comunes, Riad y Washington podrán superar las diferencias entre ellos. Además, el presidente Biden es un político veterano que conoce el Medio Oriente y es probable que adopte un enfoque práctico, incluso si la demanda de protección de los derechos humanos tiene una expresión más pronunciada.

La decisión de no imponer sanciones directas al Príncipe Heredero sino solo a los involucrados refleja en este contexto el entendimiento de que Estados Unidos no elegirá a los líderes de Arabia Saudita, y Bin Salman (incluso si actualmente es un paria en Washington) está aquí para quedarse por mucho tiempo. Además, la decisión de Estados Unidos implica que las duras medidas tomadas contra Riad pueden hacer más daño que provecho a los intereses estadounidenses.

Fuente: INSS The Institute for National Security Studies