El coronavirus deprime el mercado laboral israelí con cifras récord de desempleo

Post thumbnailVissta aérea deTel Aviv Foto Policía de Israel vía Facebook
Israel, caracterizado por un estable mercado laboral y el bajo desempleo, ha visto cómo la interrupción de la actividad por el coronavirus ha hecho aumentar la desocupación (paro) de un 3,4 % en febrero al actual 27,4 %, una cifra sin precedentes en el país.

Las restricciones impuestas desde inicios de marzo para contener la COVID-19, que registra 202 fallecidos y casi 15.500 contagios en el país, redujeron al mínimo la actividad económica y causaron un millón de desempleados en menos de dos meses, según datos de la Oficina de Desempleo.

El 7 % de los desocupados (parados) fue despedido definitivamente, y un 88 % se quedó sin trabajo de manera temporal, con permisos no remunerados, por lo que se espera que lo recuperen a medida que la economía vuelva a la normalidad, aunque los analistas alertan de que muchos podrían quedarse en la estacada.

MESES MARCADOS POR LA INCERTIDUMBRE

A diferencia de muchos países europeos, Israel -con unos altos estándares de desarrollo económico y destacado por sectores como el de sus compañías emergentes de alta tecnología- pudo capear la crisis de 2008 sin un impacto destacado en su mercado laboral.

Antes de la propagación de la epidemía, había unos 140.000 ciudadanos desempleados (en paro), un récord histórico de menos del 4 %, pero la emergencia sanitaria afectó a su dinamismo económico.

Superada la peor fase de la pandemia, el Gobierno ha comenzado a levantar restricciones de manera escalonada: muchas industrias, comercios y negocios vuelven a trabajar con estrictas reglas para la prevención del contagio, y a medida que avance el año los expertos auguran que Israel se recupere relativamente del golpe, pero no del todo.

No está claro que todos puedan retomar su empleo porque durante los próximos meses la economía mundial -no solo la israelí- estará marcada "por la incertidumbre", indica la investigadora Daphna Aviram-Nitzan, del Instituto para la Democracia de Israel, que señala que muchas empresas y negocios podrían terminar cerrando.

EL DESEMPLEO BAJARÁ, PERO NO AL NIVEL DE ANTES

Se espera que el desempleo en Israel baje en torno al 11,5 %, lo que implica que "el número de desocupados (parados) se estabilice entre 360.000 y 400.000 personas", indicó un estudio reciente de Aviram-Nitzan.

Para la experta, es una mala cifra, tres veces más alta que antes de la pandemia, pero lo suficiente baja para que el Estado tenga capacidad para gestionar el problema.

Las pequeñas y medianas empresas son las que tienen más riesgo de hundirse, alerta, y los sectores que acabarán más tocados serán los del ocio y cultura -como cines o teatros-, servicios -bares y restaurantes- además del turístico, a expensas del levantamiento completo de restricciones de movimiento y del retorno de viajeros, todavía sin fecha.

ESTIMULAR LA ECONOMÍA

Según Aviram, en un contexto en que Israel busca una estrategia para salir de la crisis, "el desafío es estimular la economía y las empresas para traer de vuelta a los empleados al trabajo, algo que el Gobierno debería hacer" en mayor medida.

El pasado viernes, el Ejecutivo aprobó un paquete de unos 2.100 millones de euros para apoyar a trabajadores autónomos y pequeñas empresas, que vieron cómo su actividad quedaba reducida al mínimo o incluso a cero estas últimas semanas.

A ello se suma otra ayuda anunciada ayer de más de 1.500 millones de euros para grandes compañías y cadenas comerciales, con el objetivo de apoyar el retorno de empleados a sus puestos de trabajo. EFE