El ataque terrorista de Hezbolá en Burgas, Bulgaria (julio de 2012): ¡Una llamada de atención a Europa que no fue respondida!

Post thumbnail
El 21 de septiembre, un Tribunal Penal Especial búlgaro condenó a dos individuos vinculados con Hezbolá por el atentado con bomba en un autobús de Burgas en 2012, que asesinó al conductor del vehículo y a cinco turistas israelíes e hirió a otros 32 israelíes. Los sujetos, Meliad Farah, un libanés-australiano, y Hassan el-Hajj, un libanés-canadiense, fueron condenados a cadena perpetua por ayudar e incitar a Mohamad Hassan el-Husseini, el terrorista suicida libanés-francés que murió en la explosión.

Inmediatamente después del ataque, el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu acusó a Hezbolá de estar detrás del ataque, perpetrado con el respaldo de Irán, en represalia por el asesinato de científicos nucleares iraníes por el que Teherán culpó a Israel. Pero la evidencia fue considerada inconclusa, y tanto Hezbolá como su patrocinador, Irán, negaron cualquier participación.

Posteriormente se inició una investigación. De acuerdo con los informes de los testigos, las imágenes de las cámaras de seguridad y las pruebas de ADN, el 18 de julio de 2012 el autobús, conducido por Mustafa Kyosov, recogió a 42 turistas israelíes del aeropuerto de Burgas y poco después explotó. Se cree que la causa de la explosión fue una bomba de nitrato de amonio colocada en el maletero del autobús por Mohammad Hassan el-Husseini, quien poco después la detonó y murió en el acto. Tenía una falsa licencia de conducir de Michigan, Estados Unidos, y fue visto en la grabación de la cámara de seguridad una hora antes de la explosión, así como por testigos en los días previos a la explosión hablando con turistas en las playas locales. Sus cómplices, Meliad Farah y Hassan el-Hajj, pasaron al menos un mes en Bulgaria antes del ataque, le suministraron los explosivos y otros apoyos logísticos, y luego huyeron de Bulgaria con destino desconocido.



Aunque Hezbolá e Irán negaron cualquier implicación, se descubrió que los tres eran miembros de Hezbolá, y se cree que el ataque fue planeado fuera de Bulgaria durante más de un año y medio. Tras el ataque, la Unión Europea en 2013 declaró al ala militar de Hezbolá como una organización terrorista. Sin embargo, hasta el día de hoy, la Unión Europea, de la que Bulgaria es miembro, todavía hace diferencias entre las alas militar y política de Hezbolá, a pesar de que varios de los principales países europeos, como Alemania y Austria, han dejado de hacerlo y consideran a Hezbolá en su totalidad como organización terrorista.

Como siempre, la pregunta que debe hacerse es: ¿cómo se puede concluir un ataque de este tipo, que se planeó con meses de anticipación, con la condena de solo dos (tres, si contamos también al muerto) operativos de Hezbolá? Al igual que el Tribunal de Justicia de la Corte Internacional en el caso del asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, el Tribunal Especial de Justicia de Bulgaria se detuvo al nivel de agentes de bajo rango en el terreno, que llevaron a cabo físicamente el ataque, y no ha abordado ni acusado a quienes autorizaron y enviaron en Hezbolá a los atacantes, excepto por una declaración general que dice que las operaciones fueron realizadas por Hezbolá.

Es obvio que un ataque terrorista de esta envergadura no pudo haberse llevado a cabo sin la infraestructura de Hezbolá establecida en Europa. La infraestructura de Hezbolá se basa en diferentes organizaciones civiles que operan dentro de las comunidades chiítas libanesas en Europa y representa una clara amenaza para la seguridad.

Teniendo esto en cuenta, es muy sorprendente que, aparte de unos pocos países, la mayoría de los países miembros de la Unión Europea en general y Bulgaria en particular sigan diferenciando entre el ala militar y civil de Hezbolá.

El ataque en Burgas, descrito anteriormente, es una llamada de atención para Europa, que lamentablemente no se ha comprendido como debería haberlo sido, e incluso hoy, en este momento, de hecho, Francia, un importante país europeo, mantiene conversaciones con Hezbolá...

Fuente: ALMA Research and Education Center