EEUU deporta a exguardia nazi de 95 años a Alemania

Post thumbnailFriederich Karl Berger en 1959 Foto: Departamento de Justicia de EE.UU.
Un exguardia del campo de concentración nazi de Neuengamme, de 95 años, aterrizó hoy en Fráncfort a bordo de un avión medicalizado procedente de Estados Unidos, país en el que vivió exiliado durante décadas y que ahora lo ha extraditado.

A su llegada, Friedrich Kar Berger fue entregado por la policía federal alemana a agentes de la Oficina Regional de Investigación Criminal (LKA) de Hesse para prestar declaración.

El nonagenario está acusado de complicidad en asesinato en el campo de concentración de Neuengamme, donde colaboró en calidad de guardia del campo en el que los presos fueran retenidos bajo condiciones horribles y obligados en el invierno de 1945 a realizar trabajos forzados a la intemperie hasta su muerte o extenuación.

Ante las autoridades estadounidenses, Berger confesó haber trabajado como guardia en un anexo del campo de concentración de Neuengamme cerca de la localidad de Meppen, junto a la frontera con Holanda, aunque dijo no haber estado al tanto de torturas a los presos o de víctimas mortales.

Berger se mudó en 1959 al estado estadounidense de Tennessee, donde durante años vivió sin ser reconocido.

El hallazgo de unos ficheros de la época nazi en un barco hundido en el mar Báltico llevó a los investigadores sobre la pista del exguardia.

Según "Spiegel", es poco probable que Berger tenga que comparecer ante los tribunales, ya que el proceso abierto en su contra por la Fiscalía General de Celle por complicidad en asesinato tuvo que ser suspendido por falta de pruebas, tal y como comunicó la propia institución en diciembre pasado.

Y según fuentes de Justicia, el proceso sólo podría ser retomado en caso de existir nuevas pruebas contra Berger, por ejemplo, si el propio acusado se autoinculpa durante el interrogatorio, lo que no es de esperar.

Neuengamme fue entre 1938 y 1945 el mayor campo de concentración en el noroeste de Alemania.

Más de 100.000 personas de toda Europa fueron internados en ese campo y en sus más de 85 anexos, donde cerca de 43.000 presos perdieron la vida. EFE