COVID-19: SodaStream y Hadassah crearon un respirador económico

Post thumbnailDispositivo prototipo de StreamO2. Foto cortesía de SodaStream
Una idea del médico Akiva Nachshon tuvo eco en la empresa de bebidas carbonatadas. Una muestra más de la innovación y cooperación en Israel.

En marzo pasado el doctor Akiva Nachshon, médico de cuidados intensivos del Centro Médico Universitario Hadassah, notó que algunos países europeos carecían de suficientes respiradores para los pacientes graves de COVID-19.

En ese momento, Nachshon pensó que una asistencia respiratoria adecuada para enfermos leves y moderados podría evitar que Israel se enfrentara al colapso del sistema de saludo. Sin embargo, los dispositivos de terapia de inhalación nasal de oxígeno lento que funcionan mejor son pocos porque cuestan cerca de 15.000 dólares.

Shlomo Friedman, un amigo ingeniero biomédico de Nachshon, le sugirió contar con la ayuda de SodaStream, el fabricante israelí de máquinas de bebidas carbonatadas.

“Ellos entienden sobre termodinámica, gases y física, y tienen la infraestructura de investigación y desarrollo necesaria”, le dijo Friedman a Nachshon.

Eso es lo que llevó al desarrollo de Stream02, una alternativa económica probada recientemente con éxito en el campus Ein Kerem de Hadassah en Jerusalén.
Los inventores esperan que la solución sea aprobada en breve para todos los pacientes con COVID-19.

De izquierda a derecha: Hagai Harduf, diseñador de SodaStream; doctor Vernon Van Heerden, director general de cuidados intensivos; Avi Cohen, vicepresidente de desarrollo de SodaStream; el doctor Akiva Nachshon; el ingeniero de proyectos Alon Weissman; el director del Centro Médico Hadassah, Yoram Weiss; y el ingeniero biomédico Shlomo Friedman. Foto cortesía del doctor Akiva Nachshon


Nachshon explicó que el oxígeno constituye el 21 por ciento del aire que respiramos y que Stream02 puede brindar hasta el 100 por ciento. “Se puede obtener a través de puntas nasales regulares pero el flujo es extremadamente alto y los pacientes con COVID-19 no pueden tolerarlo“, remarcó.

El desafío consistía en hacer un dispositivo asequible que igualara la eficiencia del costoso sistema de oxígeno lento. “La termodinámica es complicada, pero el concepto es bastante simple”, profundizó el médico.

Una llamada fría

Nachshon no tenía ningún contacto en con la compañía, adquirida hace dos años por PepsiCo por 3.200 millones de dólares. Así fue como llamó al número principal, explicó su idea y en una hora recibió una llamada de Avi Cohen, jefe de investigación y desarrollo de SodaStream.

Después de escuchar la propuesta de Nachshon, Cohen invitó al médico a su casa en Jerusalén para hablar con más detalles. “Me dijo: ‘Trae lo que creas que me ayudará a entender lo que quieres’. Todos estábamos en cuarentena en ese momento, pero me senté con él en jardín y puse todo sobre la mesa”, recordó Nachshon.

“Avi ya había hecho un boceto. Después de nuestra reunión, habló con el director ejecutivo de SodaStream, Eyal Shohat, y obtuvo la autorización para trabajar en ello de inmediato”, contó Nachshon, que fue varias veces a la sede de SodaStream de Kfar Sava.
A su vez, el equipo de SodaStream visitó el laboratorio de Nachshon en Hadassah para comprender mejor las necesidades”.

El médico temía que la idea quedara trabada en la burocracia gubernamental pero el Ministerio de Salud aprobó rápidamente un estudio de seguridad y viabilidad una vez que las máquinas prototipo estuvieron listas. Esto fue en julio.

El doctor Akiva Nachshon prueba el dispositivo de respiración StreamO2 en el Centro Médico Universitario Hadassah en Jerusalén. Foto cortesía


El estudio se retrasó un tiempo porque Nachshon estuvo muy ocupado en las dos unidades de terapia intensiva del Hadassah durante la segunda ola de la enfermedad.

El prototipo StreamO2 no se probó en enfermos con coronavirus sino en 22 pacientes posquirúrgicos que pudieron ser monitoreados de forma estricta. “Lo toleraron muy bien aunque algunos dijeron que era demasiado para ellos. Le envié mi informe al Ministerio de Salud para conseguir la aprobación para usarlo como un dispositivo para los pacientes de COVID-19 en el Hadassah”, le dijo Nachshon a ISRAEL21c.

Si todo sigue así, Nachshon espera obtener la aprobación para la producción y distribución de StreamO2 a otros hospitales que tratan casos de coronavirus de leves a moderados.

“La máquina de terapia de respiración nasal desarrollada por el equipo conjunto de médicos del Hadassah e ingenieros de SodaStream puede ser una solución perfecta para salvar vidas. La ventaja es la capacidad de replicarla para pacientes que sufren de dificultad respiratoria en Israel y otros países”, afirmó Cohen.

Finalmente, Nachshon detalló que el StreamO2 funciona igual que el dispositivo de terapia de inhalación nasal de 15.000 dólares. ”Tenemos planes en el futuro de hacerlo más inteligente que el sistema actual”, concluyó.

Foto: ISRAEL21c