Austria triplica su ayuda para mantener la seguridad de la comunidad judía

Post thumbnailJóvenes de la comunidad judía atienden una ceremonia de conmemoración del Holocausto frente a sinagoga de Viena Foto archivo: REUTERS/Leonhard Foeger
El Gobierno de Austria triplicará sus ayudas financieras a la comunidad judía local para mantenerla segura después de un incidente antisemita que se produjo hace unas dos semanas en Graz, al sur del país, informó este jueves la radio pública ORF.

Tras una reunión entre la cúpula de la comunidad judía de Austria y el Gobierno federal, liderado por el propio canciller, el conservador Sebastian Kurz, el Ejecutivo anunció hoy que presentará un proyecto de ley para garantizar una financiación anual de unos 4 millones de euros (4,7 millones de dólares), tres veces más de lo que el Estado desembolsaba hasta ahora.

Estos fondos no solo se destinarán únicamente a medidas de seguridad sino también a programas educativos y culturales de la comunidad judía austríaca, que cuenta actualmente con unas 8.000 personas, en su gran mayoría residente en Viena.

De momento, el apoyo del Gobierno austríaco estaba fijado en acuerdos bilaterales que se extendían periódicamente.

Hasta 1938, solo en Viena vivían unos 200.000 judíos (un 10 % de la población), que en su gran mayoría fueron expulsados o asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

"Debido a la historia austríaca, es nuestro deber apoyar activamente la vida judía, y debemos luchar de forma decidida contra cualquier forma del antisemitismo", señaló Kurz a ORF.

Para Oscar Deutsch, presidente de la comunidad judía de Austria, el acuerdo alcanzado con el Gobierno es "histórico", ya que asegura la continuidad de quienes practican esta confesión en el país.

El gasto anual en medidas de seguridad alcanza los 3,7 millones de euros, un 22 % del presupuesto total de la comunidad judía, explicó Deutsch en declaraciones a ORF.

El pasado 24 de agosto, el presidente de la comunidad judía de Graz, Eli Rosen, fue agredido y amenazado con un palo de madera por un hombre de 31 años que había llegado a Austria en 2013 como refugiado desde Siria.

En los interrogatorios de la policía local, el hombre confesó haber actuado "por odio a los judíos".

Si bien Rosen no sufrió heridas, el ataque causó gran consternación en Austria. EFE