A un año del ataque a la sinagoga de Halle, el presidente alemán lamenta la sangre vertida por la ultraderecha

Post thumbnailFrank-Walter Steinmeier y su esposa Elke Buedenbender dialogan con miembros de la comunidad judía poco antes de la ceremonia de conmemoración del ataque a la sinagoga de Halle Foto: REUTERS/Fabrizio Bensch
El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, lamentó el viernes, primer aniversario del ataque antisemita de Halle, la "larga línea sangrienta" de las acciones violentas ultraderechistas en la historia alemana.

En el acto principal para conmemorar el atentado, en el que murieron dos personas y otras diez resultaron heridas, recordó otros ataques del mismo espectro ideológico en territorio alemán.

Se refirió a los atentados de Múnich de hace 40 años y a los atentados de Halle y Hanau del año pasado, pasando por los diez asesinatos del trío terrorista Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU) y la muerte del político Walter Lübcke.

Se trata de una "larga línea sangrienta" que atraviesa a la "sociedad" y la "historia" de Alemania, señaló Steinmeier, que tachó de "pesadilla" y de "horrible mensaje" de "odio criminal" los hechos de Halle, en los que un ultraderechista trató de irrumpir en una sinagoga en medio de la celebración del Yom Kippur y, al no lograrlo, disparó al azar en la calle.

El presidente alemán también consideró que la tesis del lobo solitario distrae de lo fundamental: que estos terroristas actúan en solitario pero no están realmente solos, sino que conforman redes, virtuales o reales, en las que se radicalizan.

El 9 de octubre de 2019 el ultraderechista alemán Stephan Balliet, de 27 años, trató de irrumpir en la sinagoga de Halle con varias armas de fuego, pero como la puerta estaba asegurada por dentro no lo logró pese a tirotear la cerradura.

Frustrado, comenzó a disparar al azar en la calle, matando a una mujer de 40 años junto a la sinagoga y, minutos después, a un joven de 20 años en un establecimiento turco de comida rápida.

Balliet, con una cámara incrustada en su casco que emitía en directo por internet, transmitió el atentado en un vídeo de 35 minutos en el que aseguró que "el Holocausto nunca existió" y que los judíos "son el origen de todos los problemas". EFE