“Yalla Bella” Festival de fusión y danza de vientre

Post thumbnailBella y Maya

La danza que refuerza el espíritu femenino


“Yalla Bella” es el nombre del primer Festival de Danzas de Vientre y Fusión que se llevó a cabo la semana pasada en el Mar Muerto, organizado por dos mujeres que tienen en común además de ser ambas visionarias y muy emprendedoras, las dos se ocupan de profesiones relacionadas con el movimiento corporal y en fortalecer el espíritu y la autoestima de la mujer. Aunque cada una en temas diferentes, Maya Huhlachev es la dueña de un centro de modelado corporal y Bella Goldbaum experta en danza de vientre y otros estilos de fusión. Juntas organizaron en tres meses este primer festival que es en realidad piloto y que tras su gran éxito se organiza ya otro más grande a realizarse entre el 5 y el 7 de marzo 2020.

Larissa Vesci


Maya nos dice que este es un piloto organizado en base a la idea de que sea un festival diferente, hay festivales de danza de vientre, pero aquí quisieron ofrecer un orden para que sea más fácil elegir entre todos los talleres y cubrir si se quiere todos. Armaron un calendario muy exitoso que se extendió por los tres días del festival, cada uno de los 6 maestros estuvo al frente de un taller cada día, (talleres paralelos) con diferentes estilos de danza y cada participante pudo elegir el que más le guste, y al día siguiente participar en otro.

Bella, Ofer y Eliran


De esta manera se cubre el máximo de talleres. Es importante destacar que pueden participar mujeres de todas las edades, aun sin experiencia previa, aunque sea esta la primera vez que se interesan por la danza ya sea de vientre o cualquier otra expresión danzante oriental, inclusive flamenco. Una verdadera vivencia de la que se sale enriquecida.

Los maestros son todos expertos y cada uno ofrece su estilo propio. La idea fue la de lograr hacer algo a nivel europeo y que ofrezca un máximo de participación en los talleres. Los maestros son: Nava Aharoni con el estilo clásico Sharky, Tania Hirsh el estilo oriental universal, Ofer (Mor) Garby el baile de “Hafla”, Olga Tzivlin el estilo más básico, Eliran Amar trajo su estilo de fusión tribal y Larissa Vesci una experta bailarina y docente que llegó de España con el flamenco con orientación oriental.

Bella y “sus chicas”


Además de los talleres el festival tuvo una programación de espectáculos nocturnos, un concurso, un show con los maestros, un gran espectáculo central y una velada de escenario abierto (Open Stage) que dio oportunidad de lucirse a  alumnas de diferentes edades y experiencia. Todos con coloridos vestuarios.

Magnifica Aharoni


Al finalizar el festival las participantes declararon estar muy contentas con la experiencia: “una experiencia muy positiva, tanto por el contenido como por la organización. Un evento muy completo que a pesar de ser el primero está muy cerca de los grandes festivales de este estilo”. “Ofreció además de los talleres una especie de intimidad, permitiendo el acercamiento de alumnas y maestros. Fue una oportunidad única para varias mujeres de bailar, algunas se lucieron y otras emocionaron al público con su autenticidad”.

Taller de flamenco


También Bella Goldabum declaró estar muy satisfecha de este piloto que resultó muy exclusivo y no parecido con ningún otro festival. Lo más importante es que le sirvió para ver cómo mejorarlo, pues el próximo festival será más rico, más grande y con talleres de muchos otros estilos y otras danzas. Para su éxito hizo un trabajo muy dedicado, buscando géneros que permitan expresar la “fusión”.

Bella en acción


Descubrió el flamenco, que le gusta en especial y está muy relacionado la danza de vientre. Confiesa que “es una danza que viene del pueblo, de la calle. Ayuda a reforzar el feminismo, y puede acompañar a la mujer hasta el fin de sus días y ayuda a desarrollar su autoestima”. Por ello y muy especialmente invita a participar en el próximo festival a todas las maestras y alumnas de flamenco del país.

Bella nació en Ucrania, de raíces maternas gitanas, se crió con gusto musical relacionado con este hecho. Comenzó con ballet, creció y se dedicó a la danza aeróbica. Cuando descubrió la danza hindú de joven, en su país de origen, le encantó su ritmo y su brillo. En Israel se casó, tuvo hijos y decidió seguir con la danza, no cualquiera sino la que se adecuara a su edad. Comenzó a bailar danza de vientre, que es un baile sin edad.

Taller de Hirsh


Su maestra Nava Aharoni le enseño las raíces, luego completo sus estudios de docencia en el “Seminar Hakibutzim”. Actualmente y tras 10 años de experiencia, tiene en Ramat Gan, Bat Yam y Holon, grupos con bailarinas de todas las edades hasta una bailarina de 73 años que se presentó en un concurso junto a las jovencitas. En sus clases se combinan los estilos, la danza escénica, el cabaret y otros que son más bien espectáculos.

Sima y Lea


En este festival se destacó la presencia de Larissa Vesci bailarina flamenco de origen venezolano, que llegó de Madrid donde tiene su sede hace varios años y ya nos ha visitado varias veces. Los fundamentos de su danza son flamenco, danza clásica e hindú. Es experta en danzas gitanas orientales, y en el festival tuvo talleres de flamenco y de fandango. Todo en un nivel muy inicial, teniendo en cuenta que las participantes enfocan más la danza de vientre y ella aportó carácter a esa danza.

Nos dice que notó en las bailarinas israelíes de danza de vientre el uso de elementos del flamenco, lo que no sorprende pues el mismo flamenco tiene raíces orientales. Su idea fue precisamente enfocarlas, y ofrecer un estilo “que permite darle más personalidad a la danza de vientre”. Comenta que el éxito del flamenco aquí se debe a que este género es pura valentía, que es lo que caracteriza al pueblo de Israel.