Visita de Rabinos y la fábula del saltamontes y el grillo

Post thumbnailShimon Vaknin y El Gaon Boaron
La visita de los rabinos Harav Boaron y el Rab Ohayon en una granja en Mevo'ot Hermon. Se realizó la revisación halájica sobre kashrut y la tradición del grillo y saltamontes.

El Consejo Regional de Mevo'ot HaHermon es un Consejo Regional en el Distrito Norte de Israel . Abarca 13 moshavim y asentamientos comunitarios , desde la costa norte del mar de Galilea , hasta la frontera libanesa y el monte Hermón

Grillo o saltamontes?


La fábula del Grillo y el Saltamontes

Cierta vez un grillo y una saltamontes se encontraron en una milpa (Se denomina como milpa tanto una porción de tierra como la técnica de cultivo a través del cual se cosechan distintos tipos de semilla de maíz, frijol y calabaza). Al encontrarse se saludaron. Al inicio la plática era amable. Pero el grillo dijo:

—¡Yo soy el mejor del mundo! ¡Puedo saltar más alto que tú!

Y dando un salto se subió a la parte más alta de la milpa.

La saltamontes, molesta, le dijo: —¡No, señor! ¡Yo soy la mejor saltadora! ¡Puedo saltar más que tú!

Y dando un salto enorme, saltó por encima de toda la milpa.

El grillo le gritó: —¡Tú no sabes saltar eres una hembra saltamontes! ¡Mírame, mírame! ¡Fíjate que alto salto yo! ¡Soy un grillo macho!

Saltamontes... o grillo...


La saltamontes siguió saltando, hasta alejarse. Ambos querían ser los mejores saltadores. Pronto no se vieron ni se oyeron el uno al otro.

En su intento por saltar más alto, el grillo se trabó en una tela de araña. Y empezó a llamar a la saltamontes.

La saltamontes no podía escuchar al grillo. Estaba muy ocupada gritándole que ella era la mejor.

Llegó la noche y el grillo se preocupó. Escuchó unos ruidos entre las hojas de la milpa. Trató de esconderse, pero no se podía mover.

El grillo estaba temblando de miedo. Cuando de repente vio aparecer a la saltamontes. ¡Nunca se había sentido tan feliz de verla!

La saltamontes le dijo que se cansó de gritarle que ella era la mejor. El grillo le dijo que ella era muy buena saltando. La saltamontes se sonrió y le dijo: —Tú también lo eres. ¡Sólo debes tener más cuidado al saltar!... jajaja

El grillo se rió y la saltamontes lo ayudó a salir. Volvieron a hacerse amigos. Y se fueron cantando.

—¡Somos buenos para saltar! Y nadie lo puede negar… Y nadie lo puede negar…

Moraleja: Vale más ayudarse que competir por ver quién es mejor.

El Gaon Boaron