Una joven perspectiva de la "Marcha por la Vida"

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“Marcha por la vida” es un evento en donde personas de todo el mundo se reúnen para conmemorar las seis millones de vidas judías perdidas en el Holocausto. Es un viaje hecho tanto para adultos como jóvenes en el cual se visitan los guetos y campos de concentración y exterminio de Polonia, acabando en el día de Yom Hashoá con un desplazamiento haciendo referencia a lo que fue la “Marcha de la Muerte”. Pero esta vez, marchando por la vida.

Una vez terminada la experiencia en Polonia, el viaje continua en Israel, para así poder ver el después, lo que se logró y  la realidad actual de ese mismo pueblo que en algún momento se lo dio por perdido.

Es aquí en Tel Aviv donde tuvimos la posibilidad de entrevistar a los alumnos del colegio Tarbut, queriendo escuchar sus voces jóvenes en cuanto a las experiencias vividas y su visión de nuestra sociedad:

“Las expectativas eran muy altas, y  por suerte veníamos con una preparación importante por parte del colegio. Igualmente estábamos todos ansiosos y  la realidad es que, mas allá de cuan informado estés y la contención que nos puedan dar, las vivencias y emociones que se sienten al estar en un campo de concentración y exterminio son únicas y personales", comentó uno de los alumnos.

A lo que un compañero suyo  agregó: “Varios sabíamos que iba a ser muy duro, otros pensábamos que no nos iba a llegar, pero a cada uno lo fueron detonando situaciones diferentes. Pudimos conectarnos a través de nuestras propias experiencias y de las de nuestros compañeros, lo que nos hizo ser un grupo mucho más unido, entendiendo el sufrimiento del otro y apoyándonos. Algunos de nosotros teníamos familiares sobrevivientes, otros no, pero nos sentimos uno. Estar ahí,  escuchar los testimonios, ponerse en los pies del otro y hacerse una idea del sufrimiento vivido fue una experiencia muy fuerte. Toda la tristeza y dolor que experimentamos en Polonia nos acercó para poder vivir Israel de otra manera.”

La conversación siguió en torno a Israel,  y se les preguntó acerca de su visión del país: “cuando llegamos a Israel nos pasó que nos sentimos parte. Escuchando el hebreo, para empezar.  Fue una sensación de felicidad al sentir que esta cultura aún sigue viva, que no todo es pérdida. Sentimos unión, sentimos fuerza y nos sentimos en casa. No es un país más para notros, llegar acá te da un sentimiento de pertenencia, de contención, de segundo hogar y eso es algo hermoso.”

Y continuaron: “Vivimos Israel como un país muy alegre, la gente tiene una inmensa alegría, y además participamos de muchos actos y festividades. Lo que si nos llamó la atención, y que es algo que en los medios argentinos no muestran o dan un mensaje de odio constante, es que acá conviven personas de diferentes culturas en armonía. Ves como un judío le puede comprar algo a un musulmán y viceversa, eso es algo increíble que solamente podes experimentar estando acá."

Los jóvenes consideran que un viaje de esta magnitud es algo que no se olvida, son vivencias profundas que quedan impregnadas. "Es de gran importancia conocer nuestra historia ya que en un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro, pero es de igual relevancia conocer nuestro presente para así poder seguir construyendo. 'Marcha por la Vida' es una viaje que abarca todo eso y ojalá sea uno que continúe en la posterioridad", concluyeron.