Tumbado el proyecto de ley israelí para usar cámaras en centros de votación

Post thumbnailFoto: Comité Central Electoral vía Facebook
El proyecto de ley que pretendía tramitar el partido Likud, liderado por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, para permitir el uso de cámaras en centros electorales en los comicios generales del 17 de septiembre quedó bloqueado en un comité del Parlamento (Knéset).

La propuesta de ley, que habría permitido llevar cámaras para grabar en los centros de votación, como pretendían hacer los miembros del Likud, quedó anulada tras un empate en la votación entre los integrantes del comité parlamentario que ha invalidado que el proceso para aprobar la legislación siga adelante.

Este hecho se interpreta como un golpe a la voluntad de Netanyahu para conseguir que se pudiera grabar durante el proceso de votación, en lo que él alegó como una medida para impedir que haya fraude electoral.

La proposición legal generó controversia entre la opinión pública y los partidos opositores al Likud, que criticaron que el uso de cámaras en los colegios electorales atentaría contra los derechos básicos de los votantes y podría disuadir el voto.

A finales de agosto, el Comité Electoral Central ya vetó que se pudieran usar cámaras, una medida con la que también estaba de acuerdo el fiscal general del Estado, tras lo que el Likud planteó aprobar una nueva legislación al respecto para revertir la decisión.

En las pasadas elecciones de abril, interventores y observadores del Likud fueron descubiertos con cámaras ocultas en colegios electorales de ciudades árabes israelíes.

Tras las quejas y acusaciones de que con estas acciones se vulneraban los derechos de los votantes, la Policía retiró más de mil cámaras, y el comité electoral prohibió la grabación tanto de los electores como del proceso de votación en los colegios, al considerarla una actividad "ilegal".

Según los reportes, el Likud tenía planeado enviar en estas próximas elecciones a más de mil de sus miembros a los centros de votación de varias comunidades árabes, lo que sus críticos denunciaron como una estrategia para disuadir de ir a votar a los ciudadanos de la minoría árabe, que forma el 20 % de la población.

Para garantizar la transparencia en los centros de votación, la comisión electoral sí que ha permitido que se lleve a cabo un programa piloto con observadores independientes equipados con cámaras corporales que solo usarán en situaciones excepcionales.

A solo una semana para la cita electoral, estos serán los segundos comicios generales en Israel en lo que va de año, después de que Netanyahu fracasara en mayo pasado en su intento de formar una coalición gubernamental. EFE