Tres miembros de las fuerzas de seguridad mueren en disturbios en Irán

Post thumbnailFoto: Fars News Agency CC BY 4.0
Tres miembros de las fuerzas paramilitares Basij han muerto en disturbios en el oeste de la provincia de Teherán, según un comunicado de los Guardianes de la Revolución de Irán.

Los efectivos fueron acorralados y atacados con armas blancas, agregó la nota recogida por la agencia ISNA, la cual indicó que perdieron la vida "en la lucha contra los bandidos y alborotadores".

Las protestas por el aumento del precio de la gasolina han tomado un cariz político y han derivado en graves disturbios, que parecían, sin embargo, haber amainado.

Los Guardianes de la Revolución, cuerpo militar de élite del que dependen los Basij, indicaron que los fallecidos estaban protegiendo la seguridad del país y fueron atacados siguiendo el método empleado a principios de la década de los 80 por el grupo Muyahidín Jalq.

Este grupo, considerado terrorista por Teherán y cuya cúpula se encuentra en el exilio en Francia, ha sido acusado por las autoridades iraníes de la deriva violenta de las recientes protestas.

Los medios oficiales solo han confirmado por ahora el fallecimiento de dos manifestantes y cuatro miembros de las fuerzas de seguridad, incluyendo los tres Basij, pero se estima que la cifra real de víctimas mortales civiles sea mucho más elevada debido a la represión.

Amnistía Internacional expresó su preocupación por los informes de que "decenas de manifestantes han muerto en Irán y cientos han resultado heridos" y señaló que está investigando lo sucedido.

La mecha del descontento fue la polémica decisión gubernamental de aumentar el precio de la gasolina al menos un 50 % y de racionar su consumo, lo que implica que partir de 60 litros mensuales su precio se triplica.

Las protestas estallaron el viernes por la noche y derivaron pronto en una escalada violenta que incluyó el corte de carreteras, incendios de sucursales bancarias y gasolineras, robos a tiendas e intentos de asalto a comisarías y almacenes de combustible.

Pese a que el Gobierno iraní aseguró que la situación estaba mucho más tranquila y que solo había disturbios esporádicos, se mantiene el bloqueo de internet. EFE