Tensión en el Monte del Templo: Clérigo musulmán abrió la mezquita Bab al Rahmeh

Post thumbnailVista panorámica del Monte del Templo. Foto: Wikipedia
La Policía de Israel detuvo al jeque Azeem Salhab, quien personalmente abrió la puerta de la mezquita Bab al Rahmeh en el Monte del Templo, cerrada desde el año 2003 después de un levantamiento palestino, lo que provocó varios días de tensión entre las fuerzas de seguridad y las autoridades religiosas musulmanas.

El jeque es miembro del Consejo Religioso designado por Jordania para supervisar los sitios islámicos en el complejo y cientos de musulmanes entraron a orar por primera vez en años al templo musulmán.

Las tensiones se elevaron en el lugar conocido tanto por los judíos como el Monte del Templo (Har habait en hebreo) y por los musulmanes como el Explanada de las Mezquitas (o Noble Santuario - Haram el Sharif en árabe). Para los cristianos el lugar es conocido como el Monte del Templo, ya que en este lugar se sitúa la historia bíblica del sacrificio de Isaac.

El lugar sagrado para ambas religiones tiene aproximadamente 15 hectáreas y está ubicado en la ciudad vieja de Jerusalén. La policía arrestó aproximadamente a sesenta personas que sospechaba podrían incitar a la violencia y aumentó las fuerzas de seguridad en la Ciudad Vieja, pero el tema no pasó a mayores.

La pequeña mezquita de Bab al-Rahmeh que abrió Salhab, se encuentra en el lado este del complejo, que es venerado por los judíos. En virtud del statu quo vigente los judíos no pueden acceder a la explanada para rezar. El recinto está bajo la custodia de Jordania, pero controlado por Israel. Debido a las sensibilidades religiosas sobre el sitio, el rey de Jordania mantiene un papel neutralizante para garantizar el mantenimiento de los lugares sagrados musulmanes en la ciudad.

El ministro de Jordania a cargo de los asuntos Waqf e islámicos, calificó la situación de “escalada inaceptable y peligrosa” y aclaró que el proceder afecta el papel de Jordania como custodio del lugar.

Saeb Muhammad Salih Erekat, un alto asesor del presidente Mahmoud Abbas, denunció los arrestos en duros términos y exigió la liberación inmediata de los detenidos.