Nueve adolescentes israelíes en estado de coma y un desaparecido en una crecida en el Aravá.

Post thumbnailUnidad 669 Foto: Fuerza Aérea de Israel
Nueve jóvenes de una academia pre-militar se encuentran en estado de coma y un desaparecido tras haber sido arrastrados por una súbita crecida del arroyo Nahal Tzafit al sur del Mar Muerto, provocada por las lluvias torrenciales.

Un total de veinticinco jóvenes estaban realizando una excursión en el arroyo, cuando fueron sorprendidos por la extraordinaria crecida. Quince  de ellos fueron rescatados. Algunos de los adolescentes lograron ponerse a salvo de las aguas por sus propios medios.

Equipos de la Policía, la unidad de elite 669 de rescate de la Fuerza Aérea y la emergencia local del Aravá lanzaron un operativo de grandes dimensiones para encontrar a los jóvenes desaparecidos, de una escuela secundaria pre-militar del norte del país.

El Hospital Soroka de Beer Sheva anunció que tres jóvenes estaban en helicóptero camino al hospital.

“Le pedimos a la gente que no vaya [a las zonas inundadas]”, manifestó el portavoz de la policía Merav Lapidot. "Todos los equipos de rescate del Distrito Sur de la policía están allí, y los comandantes del distrito están en camino, además de otras fuerzas policiales", expresó.

Las lluvias, que causaron crecidas e inundaciones repentinas en todo el desierto del Negev y en Judea y Samaria (Cisjordania), continúan azotando partes del país por segundo día consecutivo, tras disminuir gradualmente esta mañana después de la gran tormenta del miércoles.

Copiosas precipitaciones cayeron en Eilat por la tarde, causando inundaciones y provocando el cierre del aeropuerto de la ciudad más al sur. La ruta 90, la carretera principal que atraviesa de norte a sur el desierto hasta el puerto del Mar Rojo, estaba cerrada desde la entrada de la ciudad al cruce carretero Arava.

Un vuelo de línea áerea IsraAir, que estaba camino a Eilat tuvo que ser desviado a la base aérea de Uvda. Las autoridades explicaron que la pista en el aeropuerto de Eilat estaba demasiado anegada como para permitir el aterrizaje de los aviones.