Saar desafiará a Netanyahu cuando el Likud convoque a primarias

Post thumbnailGideon Saar Foto: Knéset
El diputado Gideon Saar confirmó que desafiará al primer ministro, Benjamín Netanyahu, por la jefatura del partido Likud cuando se llame a elecciones internas; pero que hasta entonces apoyará al titular del Ejecutivo.

Las declaraciones de Saar se producen luego que el Likud convocara a su Comité Central para confirmar el apoyo a Netanyahu, cuyos abogados están intentado exonerar de los cargos que pesan en su contra en una audiencia con el fiscal general Avichai Mandelblit, y que implica la última oportunidad para descartar su acusación en tres casos de corrupción y evitar un juicio penal. Paralelamente, Netanyahu está teniendo grandes dificultades para cumplir con la tarea que le ha encargado el presidente, Reuvén Rivlin, de formar un nuevo Ejecutivo.

“No hay necesidad de convocar al Comité Central del Likud. Nadie está negando el rol del primer ministro como presidente del Likud. Cuando haya primarias para el liderazgo del partido, como lo puso el propio primer ministro hace algunos días atrás, yo me postularé como candidato”, recalcó Saar.

El Likud anunció, días atrás, que Netanyahu estaba considerando adelantar las primarias para confirmar el rol del primer ministro como presidente del partido. Pero bastó el brevísimo mensaje de Twitter de Saar: “Estoy listo”, para que se archivara rápidamente la idea.

Varios ministros del Likud advirtieron a Netanyahu que tenía poco que ganar y mucho que perder si se realizaban primarias.

Netanyahu goza de gran carisma dentro del Likud; pero su fracaso en formar un nuevo Ejecutivo tras las elecciones de abril y sus dificultades para conseguirlo ahora, tras los comicios de septiembre, están minando su reputación como líder invencible.

El partido Azul y Blanco (Kajol Laván), encabezado por el ex jefe del Estado Mayor, Benny Gantz, ha estado negociando una rotación, pero ambos partidos no logran alcanzar un acuerdo sobre quien será primero el primer ministro en tal arreglo.

Más aún, Gantz se niega a sentarse en una coalición con Netanyahu mientras el primer ministro enfrente cargos por corrupción, y espera que Saar u otro político destacado del Likud conduzca una rebelión o una escisión en el partido para sumar fuerzas con él.

Bajo el telón de fondo de los juicios, Netanyahu prefiere permanecer al mando del gobierno mientras lucha contra las acusaciones en su contra. La ley obliga a los ministros a abandonar sus cargos si son imputados; pero el primer ministro puede potencialmente permanecer hasta que se agote todo el proceso de apelaciones.

Entre tanto, Netanyahu probó sin éxito un acercamiento a su antiguo socio Avigdor Liberman, que volvió a rechazarle y reiteró que su partido Israel Beitenu apoyará solamente un gobierno de unidad conformado básicamente por los dos partidos mayoritarios.

“La fórmula correcta es crear una base común entre Israel Beitenu, Likud  y Azul y Blanco. Solo entonces discutiremos la distribución de ministerios y la rotación del primer ministro”, puntualizó Liberman.