Primera dama de Guatemala en Israel: “Nosotros somos amigos, hermanos y ahora aliados”

Post thumbnailEl Presidente Jimmy Morales y su esposa Hilda Patricia Marroquin junto al primer ministro Benjamín Netanyahu y su esposa Sara en la ceremonia de apertura de la embajada de Guatemala en Jerusalén. 16 de Mayo de 1918. Foto: REUTERS/Ronen Zvulun/Pool

La primera dama de Guatemala, Patricia Marroquín de Morales, ha estado de visita esta semana en Israel para conmemorar el primer aniversario del traslado de la embajada del país centroamericano a Jerusalén. En una entrevista exclusiva con Aurora en el hotel “King David”, evaluó el estado de las relaciones entre ambos países, poniendo énfasis en la creciente alianza entre Israel y Guatemala.


 



 


Que gusto estar con usted acá Patricia, muchas gracias por su tiempo.


Igualmente, muchas gracias, muy honrada de poder platicar con ustedes. 


 


¿Qué la trae por aquí, por Israel?


Bueno, pues en primer lugar, hoy 16 de mayo estamos celebrando el primer año del traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Eso es primordialmente a lo que venimos, a celebrar el primer año.


 


¿Y cómo la han tratado en esta visita en Israel, en este año de fortalecimiento de las relaciones, de casi una alianza entre Israel y Guatemala? 


Así es, me han tratado excelentemente. De verdad que me la he pasado muy bien, gracias a Dios, no solamente yo, mi comitiva, todos estamos muy complacidos del buen trato; de la amistad que gracias a Dios hemos empezado y hoy se está fortaleciendo, es una amistad que va a durar por muchos años 


 


¿Cuáles son los principales intereses recíprocos entre Guatemala e Israel que le dan cuerpo de alguna manera  a esta nueva alianza, a esta relación que se está fortaleciendo?


Pues esa es la palabra, alianza. Nosotros somos amigos, somos hermanos y ahora somos aliados. Vamos a trabajar con cooperaciones entre los dos países, vamos a trabajar en la educación, en agricultura, en cultura, turismo. Creo que hay muchas oportunidades para ambos países y estos tiempos van a ser para fortalecernos, para organizarnos y ver de qué forma podemos llevar a éxito todas estas alianzas. 


 


Usted sabe que en el mundo, en los próximos quince años, van a haber mil quinientos millones de personas más, y la forma en la que vamos a impartir salud, en la que vamos a repartir alimentos, producir alimentos va a cambiar de una forma muy radical. En este sentido, Israel está pensando en que va a pasar en el futuro. Ojalá puedan venir muchos de los empresarios y de las personas que están llevando adelante la economía guatemalteca para también tener intercambio en ese sentido.


Claro, pues precisamente hoy también me voy a reunir con empresarios, con personas guatemaltecas que están interesadas en entablar relaciones acá en Israel. Ayer me reuní con el alcalde, de acá, de Jerusalén, una persona muy agradable, muy atenta. Y también platicamos sobre las alianzas que podemos trabajar en equipo 


 


La vi siempre agradeciéndole a Dios por lo que se está dando en este momento entre Israel y Guatemala. ¿Cuál es el rol que usted le acredita a Dios en todo este proceso?


Realmente lo he dicho y a Dios sea la gloria por siempre, creo que él es el que ha guiado en todo momento a las personas que han tomado las decisiones. Creo que él es el que marca el camino, el que escogió también a las personas que gobiernan los países como Estados Unidos o Guatemala, para tomar la decisión correcta.


 


El presidente tomó una decisión soberana, tomó una decisión con convicción, con coraje y creo que el que lo ha guiado, el que lo ha iluminado es nada más que nuestro Dios. 


 


Ha tenido muchos encuentros, muchas preguntas que le han hecho, ¿qué pregunta le hubiese gustado que le hagan y no le hicieron?


Una pregunta muy importante pienso que sería: ¿qué papel como mujer y esposa he mostrado o he hecho  en este tiempo con mi esposo? Creo que es muy importante. Primero de todo creo que es un privilegio el poder ser primera dama de mi país, el que mi esposo haya sido el presidente, y pues ha sido difícil tal vez pero tomados de la mano de Dios es lo que nos ha fortalecido.


 


La oración, que como sabemos mucha gente ha orado y sigue orando, y eso es lo que nos ha sostenido, nos ha fortalecido. Y como mujer, creo que el poner primero que todo a Dios en nuestras vidas y el pedirle a Dios día con día para que dirija a mi esposo y que lo llene de paz y tranquilidad, ha sido lo que no ha mantenido y nos tiene el día de hoy acá.