“Pecha Kucha 21” y “Fa Za” vuelven a Tel Aviv

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El proyecto Pecha Kucha  es un evento artístico que fusiona varias disciplinas y que atrae masas de público en todo el mundo y en Tel Aviv anualmente a unos 10.000 espectadores, ya se instituyó como una atracción local. Se realiza aquí en su vigésima primera edición y nuevamente con los curadores y conductores que son sus fundadores Itai Mautner y Anat Safran junto a la productora Fa Za.

Itai Mautner


Como todos los años el precio de la entrada es simbólico y al alcance de todos. Vuelve a ser una gran atracción de público tanto por su precio simbólico como también por su interesante y sorprendente contenido.

Se presenta dos días: domingo 24 y lunes 25 de marzo en dos funciones, a las 19.30 y 22.15 en el auditorio del Heijal Hatarbut de Tel Aviv con sus miles de butacas. Más datos y reserva de entradas en los sitios www.pechakuchatlv.com y www.faza.co.il

Proyecto Yaara Bar


El proyecto  Pecha Kucha es similar en todo el mundo en cuanto a su formato y exigencias y es de tener en cuenta que el de Tel Aviv es uno de los más grandes. El “Pecha Kucha” se fundó hace muchos años en Tokio y desde entonces se lleva a cabo en más de 1100 ciudades del mundo, aquí desde el 2007, siempre con la asistencia de miles de espectadores. Los 9 artistas elegidos presentarán juntos una textura interesante que entrelaza la historia de la vida, los recuerdos de la infancia, la nostalgia y la tradición, junto a la preocupación por el cuerpo, el individuo y la presencia de la cultura social y política.

El término “Pecha Kucha” significa en japonés algo así como “Bla Bla bla” y es un proyecto que bajo un mismo techo unifica a fotógrafos, diseñadores industriales, gráficos, animadores, filósofos, bailarines y muchos otros que quizás no forman parte de ningún género pero si son creativos. Los fundadores Itai y Safran nos recuerdan que se trata de un marco exigente con normas estrictas: cada presentación debe durar no más de 6 minutos y 40 segundos. El formato preferido es el de 20 imágenes para cada creador, a presentarse en 20 segundos.  Se puede traer a escena cualquier tipo de expresión, dentro de un marco humano aceptable. El resultado será una muestra plástica fuera de lo común, muy entretenida y adecuada a todo público.