Ordenaron la liberación de mujer beduina que mató a su marido por violarla

Post thumbnailRahat aldea beduina en el Negev. Foto: David Shankbone, CC BY 3.0 Wikimedia Commons
La Junta de Libertad Condicional ordenó la liberación de una mujer beduina, que cumplió más de seis años de una sentencia de once, por asesinar a su marido que la había violado y con quien obligaron a contraer matrimonio.

El verano pasado, el presidente Reuven Rivlin solicitó que se acortara la sentencia de la mujer a nueve años, teniendo en cuenta las circunstancias del asesinato. Gracias a esta acción, la Junta de Libertad Condicional discutió este caso en octubre pasado, pero consideró que no tenía el respaldo familiar ni social apropiado para protegerla de una posible venganza.

En una audiencia del día reciente, los fiscales dijeron que se unirá a un programa de rehabilitación grupal donde la adoctrinarán sobre las formas de vida en una sociedad normativa que ayudará a su vida en libertad.

Cuando la mujer tenía 16 años, sus padres le ordenaron que se casara contra su voluntad, este fue su primer matrimonio infantil. Su esposo era violento, la encerró en la casa y la violó, lo cual provocó que intentara suicidarse. Huyó y fue encontrada por su familia, después de lo cual fue golpeada y trató de suicidarse por segunda vez.

Después de su intento de suicidio, su padre le pagó al esposo para que se divorciara de ella. Cuando tenía 17 años, una vez más se vio obligada a casarse, esta vez a un hombre 21 años mayor que a su vez ya estaba casado. En la noche de bodas, su esposo la violó y se negó a enviarla de regreso a la casa de sus padres. Al día siguiente, ella lo apuñaló con un cuchillo de cocina y se entregó a la policía.

El programa que la fiscalía propuso debía comenzar con un mínimo de cuatro días de prisión y el resto con arresto domiciliario, pero este régimen no pudo ser cumplido dado que la mujer no deseaba regresar al hogar de su comunidad de origen.

En 2017 realizó dos períodos de ocho horas cada uno, que pasó en un refugio para mujeres. A petición suya, se cancelaron dos permisos debido a las dificultades para encontrar personas que la acogieran y acompañaran mientras se encontraba fuera de la cárcel.