Noam Semel y la obra “Réquiem" de Levin en Chengdu

Post thumbnailNoam Semel y los actores chinos
La última obra escrita y dirigida por Hanoch Levin Réquiem (Hashkava) estrenada en el   antiguo edificio que fuera el Teatro Hacámeri en 1999, acaba de ser presentada en chino en Chengdu, la capital de la región de Sichuan.

El público en la obra


Noam Semel director de dicho teatro durante muchos años, y actual presidente del Instituto de Obras Israelíes Hanoch Levin estuvo presente en este estreno y desde China nos cuenta que es una producción con actores chinos en idioma chino y con creadores israelíes: el director Yair Sherman, escenografía de Ronnie Toren, iluminación de Nadav Barnea, vestuario de Paulina Adamov y música: de Eldad Lidor. La producción es el resultado de una iniciativa conjunta de Lillian Berto viuda de Levin directora de su patrimonio el Instituto mencionado y el productor chino í Yu Jiai.

Requiem en Israel


Semel agrega que tras su estreno el espectáculo está programado para viajar por toda China, las próximas paradas serán la ciudad de Nibu y Shanghai y luego más. En el primer espectáculo viajó a China y fue invitado de honor, vio con orgullo a 1400 jóvenes espectadores llenando la sala de teatro y al día siguiente se presentó ante otros 1400 espectadores, jóvenes en su mayoría. La obra fue recibida maravillosamente y el público abrazó a los actores. Las imágenes que tomo muestran todo ello. También tuvo ocasión para reunirse con los felices actores chinos detrás del escenario

Actos públicos en Chengdu


“Requiem” la última obra de Hanoch Levin es quizás una de las importantes y sin duda las más dolorosa. Se trata de una fábula - poética sobre la muerte, basada en  tres diferentes historias de Chejov.  La trama se desarrolla en un pueblito olvidado de la mano de Dios, ubicado en alguna región lejana y abandonada de cualquier país grande. Dentro de una mísera cabaña viven dos viejos, un carpintero especialista en ataúdes y su esposa. Su vida transcurre entre lamento y lamento, cuando la mujer se enferma y muere, el viejo recuerda tarde que no alcanzó a atenderla o mimarla como se merecía.

Ell público


Una joven madre trata en vano de salvar a su bebé de la muerte, causada por agua hervida que alguien vertió intencionadamente. Un carretero que transporta en su carreta a prostitutas y borrachos en búsqueda de la felicidad, perdió a su joven hijo y no encuentra con quien compartir su tristeza. Todos acuden al único enfermero que hace las veces de curandero y que con indiferencia prescribe a todos siempre lo mismo, sabiendo que la muerte es irremediable. La muerte en esta pieza toma víctimas de cualquier edad y el único respiro llega en la figura de tres querubines que recogen el alma de los muertos, pero antes tratan de repartir un toque de alegría allí donde ya no puede existir.

Sobre la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, en el centro de la República Popular de China ya habíamos recibido información a través de una delegación de alto rango encabezada por el presidente de la provincia de Sichuan, que llegó a Tel Aviv para fortalecer los vínculos comerciales, turísticos y artísticos entre los dos países. Chengdu la capital de Sichuan ha sido por más de 2,400 años el centro de la vida y la arteria principal de China. Es la quinta ciudad en términos de población (unos 10,5 millones de habitantes) y Chengdu es famosa por los osos panda gracias a la reserva de conservación más grande del mundo situada en esta localidad y por el primer billete de dinero de la historia: el Jiao Zi de la dinastía Song (1023).