Netanyahu defiende la ley del Estado Nación tras la manifestación de los árabes-israelíes en Tel Aviv

Post thumbnailBiniamín Netanyahu Foto: Kobi Gideon GPO vía Facebook
El primer ministro, Biniamín Netanyahu, defendió la ley de Estado Nación que reafirma la identidad judía del país, tras la manifestación convocada en Tel Aviv por la minoría árabe-israelí, muchos de cuyos participantes enarbolaron banderas palestinas.

"No hay mejor evidencia de la necesidad de una ley nacional", afirmó Netanyahu en un mensaje en su cuenta de Twitter que acompañó de un vídeo de participantes en la manifestación que portaban banderas palestinas.

Flanqueado por la bandera de Israel, Netanyahu afirmó: "Continuaremos ondeando la bandera israelí y cantando Hatikva (el himno nacional) con gran orgullo".

Organizaciones políticas y sociales de la minoría árabe israelí (el 20% de la población) convocaron la manifestación para exigir la derogación de la polémica normativa, que se aprobó el pasado 19 de julio.

Miles de personas acudieron a la manifestación, que comenzó en la plaza Rabin de Tel Aviv bajo el lema "Abolir la Ley Estado Nación - Sí a la igualdad" y en la que se calificó la normativa de "apartheid" y "discriminatoria".

Aunque los organizadores habían pedido no llevar banderas se podía ver gran número de enseñas palestinas y algunas israelíes.

La manifestación se celebra una semana después de que los drusos convocaran en el mismo lugar una protesta contra la ley en la que participaron más de 90.000 personas. Pero en aquella oportunidad los manifestantes ondearon numerosas banderas israelíes y de la comunidad drusa. Además, la protesta drusa contó con la nutrida participación de ex comandantes de la Fuerzas Armadas y ex directores de los servicios de inteligencia Shabak y Mossad.

La Ley del Estado Nación, impulsada por Netanyahu, reconoce la identidad exclusivamente judía de Israel y otorga el derecho a la autodeterminación nacional solo a la población judía (que conforma alrededor del 75% de los habitantes del país), además de relegar el árabe de lengua cooficial a lengua de categoría especial.

La legislación ha generado polémica en el exterior y, en el país, entre las minorías, los grupos de izquierda, el mundo académico y cultural y el propio presidente del Estado de Israel, Reuvén Rivlin. EFE y Aurora