Museo Torre de David con nueva exposición “Banai”

Post thumbnailFamilia Banai y presidente Navon
Un viaje musical de Persia a Jerusalén

El museo “Migdal David” abre sus puertas con una nueva exposición titulada “BANAI”, a través de la cual se explora cómo la historia de vida de una familia, durante más de cinco generaciones, se convirtió en un sinónimo del desarrollo de Jerusalén e Israel.

Todos los israelíes conocen “el final del cuento de hadas” que tiene la historia de esta familia de nuevos inmigrantes, ajenos a la cultura local, construida (la traducción del apellido “Bana” que  luego cambió a Banai) dentro de las cinco generaciones de la cultura israelí y se convirtió en una venerable dinastía real, una potencia cultural inigualable en Israel. La exposición “BANAI” del Museo Torre de David, muestra su historia personal mientras pinta un panorama mucho más amplio.

Los jóvenes Banai


La exposición es basicamente una muestra histórica y musical con audio que lleva a los visitantes desde la experiencia de los inmigrantes del siglo XIX hasta la actualidad con las melodías y canciones tradicionales que influyeron y se hicieron famosas por los miembros de la familia Banai.

Es una exhibición que recorre la Jerusalén del pasado: las melodías, la jerga única de "Jerusalén", los juegos infantiles, la narración de cuentos, el teatro y las películas que se desarrollaron en este rico clima cultural. Las nuevas producciones de video y música creadas especialmente para la exposición acercan al visitante al presente resaltando las composiciones musicales de los diferentes artistas con su aporte y participación. El curador es Tal Kobo y el asesor musical es Yoav Kutner.

Bachora, Meir y el niño Shmuel


Los organizadores de la muestra explican que la familia Banai es un fenómeno: La saga se remonta a 1881 cuando Rachamim Bana llegó a Tierra Santa desde Shiraz, Persia, y se instaló fuera de los muros de la Ciudad Vieja. Su hijo, Eliyahu Yaakov Bana, sus nietos y luego sus bisnietos crearon un legado de talento que acompañó el crecimiento de la ciudad y el país. Cada israelí tiene su propio Banai, a veces incluso más de uno. Sus mismos nombres: Ya'acov, Yossi, Chaim, Gavri, Yuval, Orna, Meir, Ehud, Eviatar, Uri, evocan cada período de la historia moderna de Jerusalén, desde que la ciudad se desarrolló de un remanso del Imperio Otomano hasta la capital del Estado de Israel. Decenas de miles de judíos de diferentes orígenes y países vinieron a la Tierra de Israel para construir una nueva comunidad judía, logrando  producir una cultura judía-israelí diversa. La familia Banai caracterizó este crisol: preservando sus tradiciones y costumbres mientras creaba un nuevo lenguaje y estilo artístico que se convirtió en un símbolo de la cultura hebrea en Israel.

Iosi en Machane Yehuda


Eilat Lieber, directora del Museo declara: “Este museo se dedica a revelar e iluminar los aspectos raros y únicos de esta notable ciudad. Esta exposición se centra, por primera vez, en la música de Jerusalén, cuyo patrimonio musical es muy vasto. Las melodías de Jerusalén son sagradas, seculares, antiguas y en esta exposición, acompañan el viaje de la familia Banai”.  Es la historia de la travesía de una familia a la Tierra de Israel, cómo se establecieron fuera de la Ciudad Vieja de Jerusalén,  luego se mudaron a las cabañas en el barrio que hoy es "Yemin Moshe", a la nueva área de “Nachalot”, constructores del famoso mercado “Machane Yehuda” y mas. A lo largo del tiempo, sus contribuciones artísticas en teatro, cancionero y sátiras, todo lo cual refleja cada punto crucial en la historia de Israel. Su aporte artístico ha construido la cultura israelí, capa tras capa, generación tras generación. Los aromas, las melodías, los paisajes y las letras de Jerusalén fueron entretejidos por la familia Banai en un amplio y rico tapiz de obras creativas.

Fotos: Archivos fotográficos de Yad Izhak Ben-Zvi