Más de 50 iraníes mueren asfixiados en el funeral de Soleimaní

Post thumbnailFuneral de Qasem Soleimani Foto: Mehr News Agency [CC BY 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0)]
Más de 50 personas murieron en una estampida durante el funeral en la ciudad de Kerman del general iraní Qasem Soleimaní, eliminado en un ataque aéreo estadounidense en las afueras del aeropuerto internacional de Bagdad.

El incidente, cuyas causas exactas se desconocen, se produjo cuando cientos de miles de personas despedían los restos del cabecilla de la Fuerza Quds (el brazo armado del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní para sus operaciones en el exterior), originario de Kerman, en el sur de Irán.

El director general de la Organización de Medicina Forense de Kerman, Abas Amian, informó de que están identificando a las 50 víctimas mortales y que los decesos fueron por asfixia, según la agencia Tasnim.

Los vídeos que circulan en las redes sociales muestran situaciones de caos y pánico y personas tendidas en el suelo pisoteadas a las que otros ciudadanos intentan reanimar aplicando primeros auxilios.

Mujeres, hombres, ancianos y niños se encuentran entre las víctimas de la estampida en Kerman, cuyos hospitales están en máxima alerta y adonde se trasladó el ministro de Salud, Said Namakí, para supervisar y dirigir las labores de emergencia.

Los heridos superan, además, los dos centenares, según el director de la Organización de Emergencias, Pir Hosein Kolivand, quien explicó que el suceso se debió a la afluencia masiva a las exequias.

UNA DESPEDIDA MULTITUDINARIA

La multitud se congregó en la plaza Azadí y sus alrededores para recibir el féretro de Soleimaní, quien iba a ser enterrado en el cementerio de Kerman en una sección donde yacen otros individuos considerados mártires por el régimen islamista.

El entierro de Soleimaní fue retrasado a causa de la estampida, según el comité organizador de las exequias, que pidió a la población que abandone gradualmente la zona para evitar otros hechos similares.

Los asistentes a las exequias portaron fotografías del general y banderas iraníes, al tiempo que clamaron venganza contra EE.UU.

Durante la ceremonia, el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Hossein Salamí, prometió que Irán se vengará de forma "dura y decisiva" de EE.UU. EFE y Aurora