Más allá de Golda: las mujeres en la política israelí

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Se predice que solo 30 mujeres entrarán a la próxima Knesset, a pesar de representar el 51% de la población. En Israel, hay ministerios que nunca han sido presididos por ministras, como el de Defensa, Tesoro y Transporte. En la primera Knesset solo 11 mujeres fueron elegidas, y solo una llegó a ser Ministra de Trabajo: Golda Meir. En 1988 solo entraron 7 mujeres, el número más bajo en la historia.

Este año en Israel, el día internacional de la Mujer conincidió con las campañas electorales para las elecciones a la Knesset. Es por eso que el tema de la representación femenina en el liderazgo político es sumamente relevante en estos días.

Podemos analizar la historia del Estado de Israel enfocándonos en las mujeres que participaron de la construcción del Estado, en las que lideraron el movimiento sionista o en las que participaron de la primera Knesset. Me imagino que solo un nombre aparece en su mente: Golda Meir. A pesar de que existieron muchas mujeres relevantes que llegaron a puestos de liderazgo desde los primero días de la existencia del Estado, su trayectoria es desconocida.

La Declaración de Independencia del Estado de Israel, el documento que da inicio a la existencia moderna del pueblo judío en su propia tierra de forma independiente, fue firmada por los 37 miembros del Consejo del Pueblo, el cual tenía el mandato de funcionar como el gobierno temporal.  De los 37 sólo 2 mujeres firmaron: Rajel Cohen y Golda Meyerson.

En la primera Kensset, constituida en 1949, fueron elegidas 11 mujeres, de las cuales solo Golda Meir entró al gobierno como Ministra de Trabajo. Hay quienes dicen que el hecho que Golda estuviera representada en el gobierno era una razón suficiente para no dejar que más mujeres entraran.

Si bien Golda Meir es un personaje del cual nos tenemos que enorgullecer por su inigualable trayectoria en la política, curiosamente ella misma no se consideraba Feminista. Nunca fue activista en pro de los derechos de las mujeres, y cuando le preguntaban si le fue difícil llegar a donde llegó, respondía: “si yo pude, quiere decir que el camino está abierto para todas”.

Ella no reivindicaba su condición de mujer como un tema central, simplemente se abrió camino gracias a sus habilidades de liderazgo y su capacidad de hacer política. Y así fue como también fue elegida por el pueblo para dirigir el país en 1969, siendo hasta hoy la única Primer Ministro de Israel y la tercera en el mundo.

Un problema de representación proporcional

En la Knesset número 20 se rompió un récord en el número de mujeres que lograron entrar, 35 de 120. Pero si el parlamento Israelí representara a la sociedad de forma proporcional -las mujeres son el 51% de la población total-, definitivamente las mujeres no están representadas de forma justa.

¿Cómo podemos asegurar una justa representación de mujeres en la Knesset? La respuesta podría estar en cómo cada partido elige a los miembros de la lista que presentan en las elecciones para obtener mandatos en la Knesset.

Los partidos que tienen elecciones primarias, como el Likud, Avoda y Meretz, pueden destinar lugares fijos en las listas para que siempre sean representados por mujeres. Por consiguiente, las mujeres que más votos obtengan en las primarias podrán llegar automáticamente a lugares reales de liderazgo.

Sin embargo, a lo largo de la historia se ha demostrado que este método no funciona del todo, ya que puede limitar el número total  de mujeres en puestos importantes. Las mujeres no llegan a estos puestos por su propio mérito, y también esto crea rivalidad entre las mismas mujeres del partido.

Los partidos que deciden la conformación de su lista solo por medio de la decisión de sus líderes, pueden decidir por principio que las mujeres deberán de estar representadas justamente o por el contrario, pueden decidir que las mujeres no pueden ser parte de las listas.

Si se utiliza bien este método puede ser el más efectivo, ya que el partido puede decidir que por principio la lista estará conformada por 50% mujeres y 50% hombres. Esto obliga a los partidos a buscar en la esfera pública mujeres capaces que tienen el perfil para ser miembros de la Knesset, así como se hace con los hombres. El partido de la Nueva Derecha, de Ayalet Shaked y Naftali Benet, conformó así su lista, incorporando a Alona Barkat, reconocida figura pública en el país por su exitoso liderazgo del club de fútbol Hapoel Beer Sheva.

Sin embargo, no siempre sucede así, ya que las negociaciones y los acuerdos políticos obligan a los partidos a conformar su lista acorde a intereses y no acorde a la representación justa. Esto fue lo que sucedió con la coalición Kajol Laván, liderada por el ex jefe de las FDI Benny Gantz. Al fusionarse los tres partidos -Josen LeIsrael, Yesh Atid y Telem-, tuvieron que negociar quienes iban a obtener los lugares de liderazgo, y en este caso las mujeres quedaron rezagadas, ya que su posición no fue un factor en la negociación.

En Kajol Lavan solo hay 6 mujeres en los primeros 20 lugares, y acorde a las últimas encuestas,  este partido puede lograr más de 30 mandatos en los próximos comicios de abril.

En otra esfera se encuentran los partidos ultraortodoxos, que prohíben la participación de mujeres en sus listas debido a razones religiosas. Estos partidos comúnmente obtienen entre 12 y 15 mandatos, los cuales automáticamente no serán representados por mujeres.

La participación de las mujeres en la política Israelí  no es solo una cuestión técnica de porcentajes proporcionales, es un tema de concepción social y de educación. Las mujeres no deben de llegar a puestos de liderazgo político debido a que se les otorga un lugar fijo en la lista. Las mujeres deben ser parte de la contienda electoral por sus méritos y por su capacidad de liderar.

La situación está cambiando significativamente: cada vez hay más mujeres representadas y eso trae como consecuencia una legislación más favorable a las mujeres. Pero aun así, queda mucho para poder alcanzar la igualdad en la representación de la mujer en la política y se tienen que realizar esfuerzos que cambien las estructuras sociales desde su raíz.

Rajel Leghziel

Periodista y conferenciante experta en Relaciones Internacionales. Forma parte del “Jerusalem Press Club”, coordinando proyectos con corresponsales extranjeros basados en Israel.