Magdala: Un centro único donde se entrelaza la historia judía y cristiana

Post thumbnailFoto aérea de Magdala: AVRAMGR [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], from Wikimedia Commons
Desde el año 2009 el sitio donde habitó María Magdalena está revelando su valor histórico y arqueológico.
Magdala fue la mayor ciudad de Galilea antes de la construcción de Tiberias (o Tiberíades). Se ubica en la orilla occidental del mar de Galilea y fue hogar de la líder del grupo de mujeres que siguieron a Jesús y se convirtieron en pilar de su vida de enseñanza y predicación, María Magdalena.
Luego de miles de años de relativo anonimato, el pueblo de Magdala comenzó a revelar sus rasgos más significativos. En el año 2009, el padre mexicano Juan Solano del Notre Damme Center de Jerusalén, quiso construir una posada para peregrinos a orillas del mar de Galilea y compró un modesto hotel de bungalós que providencialmente se puso en venta en ese momento.
Durante la excavación para el desarrollo de la nueva posada comenzaron a emerger de la tierra vestigios arqueológicos importantes que obligaron a convocar a la Autoridad de Antigüedades de Israel y el descubrimiento no pudo ser más impresionante: el pueblo de Magdala, vibrante centro pesquero donde Jesús desarrolló mucha de su actividad.
Frescos en paredes, artefactos, alfarería, mikve (baños rituales) y monedas revelan la vida de un pueblo judío de esa época bíblica muy relacionado con la vida de Jesús, lo que lo convierte en un cruce de caminos entre la historia judía y la cristiana.
Se desarrolló entonces un cambio en la idea original para la sencilla posada de peregrinos. La importancia que cobró el modesto sitio obligó a los promotores a una ampliación que permitiera a visitantes de todo el mundo, independientemente de su denominación religiosa, observar de primera mano este significativo pueblo.
Desde el inicio del proyecto de la posada el padre Juan Solana logró reunir en torno suyo a un variado, nutrido y valioso grupo de interesados. Aristas, arqueólogos o sencillamente benefactores, muchos en un trabajo voluntario, han desarrollado un centro de bella arquitectura que integra su pasado histórico con el inigualable paisaje en el que Jesús se dedicó a sus enseñanzas y predicación. Es casi imposible pensar que Jesús no estuvo en cada sitio que se encuentra en Magdala. En palabras del mismo padre Solana, cuando se toma una vasija descubierta en la excavación es imposible dejar de pensar que las manos de Cristo estuvieron posadas en ella.
Es así como nace el centro Magdala, un complejo que reúne y protege:

  • El recinto “Doc in Altum”, descrito como “un centro espiritual único en Tierra Santa, […]un lugar para el culto, la misa y la oración para personas de todas las creencias”. El recinto ofrece una serie de espacios y capillas entre las que destacan el “Atrio de las Mujeres”, cuyas columnas llevan inscrito el nombre de las mujeres que, junto a María Magdalena, siguieron a Jesús en su prédica. Una última columna permanece sin nombre, ya que está dedicada a todas las mujeres que se abocaron a la fe a lo largo de la historia.

  • La “sinagoga de Migdal” (o de Magdala). Entre toda la revelación de Magdala una de ellas destaca, una sinagoga del siglo I de la era común. Es una de las pocas sinagogas de esa época en el país y ciertamente la más antigua hallada en Galilea.

  • La “Piedra de Magdala”. Hallada en el centro de la sinagoga, causó revuelo entre los arqueólogos. Se trata de una pieza esculpida que muestra detalles que evidencian que sus creadores presenciaron con sus ojos el Segundo Templo y pareciera ser una representación en relieve de este. Uno de sus flancos posee la más antigua talla en piedra de una menorá y en su parte superior destaca una significativa talla de una roseta.

  • El parque arqueológico. Sitio de trabajo de la excavación del antiguo enclave de Magdala y donde se puede participar voluntariamente de los trabajos arqueológicos, develando así los secretos de las calles, mercados, casas, baños rituales y muelles que conformaron la llamada “Patria de María Magdalena”.


El área total del centro es de unas cuatro hectáreas, de las cuales apenas media hectárea está siendo excavada, así que las revelaciones que está haciendo Magdala apenas comienzan y la historia aún se revela frente a nuestros ojos.

La "Piedra de Magdala", considerada uno de los restos más antiguos donde se ilustra la Menora. Foto: REUTERS / Amir Cohen